domingo, 21 de diciembre de 2008

Premio a la racanería

El Cádiz se deja dos puntos en su visita al campo del colista en un alarde de mal juego.

Se enfrentaban en el Estadio Municipal de La Línea el líder indiscutible de la categoría y el colista. Treinta y dos puntos los separaban y ello hacía presagiar un encuentro en el que los de Gracia debían ganar y además, brillantemente. El guión no se cumplió en absoluto y el Cádiz, que parecía que lo tenía todo ganado desde antes de bajarse del autobús, acabó llevándose un disgusto. El resultado final, empate a dos goles, hace justicia a lo visto sobre el terreno de juego y es un premio a la racanería del Cádiz, que se dedicó a especular con el resultado en la segunda parte.

El encuentro comenzó con muchas imprecisiones en el medio del campo por parte de ambos equipos y sin un dominador claro, si bien se veía que la Balona (sin nada que perder) le ponía más empeño. Las primeras jugadas de peligro corrieron a cargo de los locales, ya fuera tras aprovechar fallos defensivos de la zaga cadista a la hora de despejar balones por alto o por lanzamientos de falta merodeando el área de Kiko Casilla. El primer acercamiento al área rival por parte del Cádiz fue más tímido y tuvo como protagonistas a los integrantes de la banda derecha, Cristian y Enrique, tras un saque de banda. Finalmente, el centro de Enrique no encontró rematador.

Tras varias imprecisiones en la zona ancha del campo, llegó el gol de la Balona, que se vio precedido de una falta de Mansilla en un forcejeo por alto que no debió ser señalada. El lanzamiento del golpe franco rebotó en la barrera, llegó a un jugador local que sin apenas oposición realizó un pase en profundidad, que pillando descolocada a la zaga amarilla, encontró a Juli Ferrer, quien de tiro raso y cruzado batió a Casilla. 0-1.

El Cádiz respondió nada más sacar con un centro de Enrique tras una internada por la banda que acabó en corner. Después de que Carlos Caballero (prácticamente desaparecido en todo el partido) viera la primera amarilla de la contienda y de una nueva oportunidad de la Balona desbaratada por Casilla, llegó el empate cadista.


Este gol corrió a cargo de Enrique, que en posición de fuera de juego recogió con ventaja un buen pase de Fleurquin y batió a David Pérez con una preciosa vaselina. Sin duda la fase más interesante del partido fue esta puesto que, pese a hacerlo con jugadas aisladas, ambos equipos fueron a por el partido. Primero fue la Balona, que estuvo a punto de marcar merced a un remate de cabeza que se fue desviado. Después, fue el turno del Cádiz, que estuvo a punto de marcar tras una buena jugada por banda que tuvo como protagonistas a Enrique (que inició la jugada) a Cristian y a Toedtli. Tras combinar con el ariete argentino, el lateral cadista centró para que Juanma disparara a puerta, aunque acabó deteniendo el portero local sin mayor problema.

Juanma se resarciría de su error poco después, adelantando al Cádiz en el marcador. La jugada nació por la lucha y perseverancia de Víctor Omarzábal (el mejor del encuentro) que ganó el balón al borde del área y tras llevársela por la banda derecha, centró para que Juanma, en segunda instancia (ya que Toedtli no llegó a rematar de cabeza) y tras controlar el balón, batiera por bajo a David Pérez.

Con este marcador y tras un remate de cabeza que paró fácilmente Casilla, se llegó al descanso, con la sensación generalizada de que el Cádiz a poco que apretara terminaría de llevarse el gato al agua, puesto que sin hacer gran cosa y habiéndose plantado tres veces ante el portero de la Balona, había logrado marcar dos goles.

La segunda parte tuvo un inicio inmejorable para los intereses cadistas porque la Balona se quedó con uno menos tras la expulsión por doble amarilla de Copi. Este hecho, que debería haber espoleado a los de Gracia, tuvo el efecto contrario porque inexplicablemente el Cádiz dio un paso atrás y le cedió toda la iniciativa a los locales. Las únicas ocasiones que tuvo el Cádiz fueron a la contra y porque la Balona, que ya definitivamente no tenía nada que perder, se fue a lo loco al ataque. De todos modos, decir que no fue un acoso constante del conjunto entrenado en esta ocasión por David Rico, porque en todo un momento fue un partido muy desordenado.


Este desorden se ve por ejemplo en el hecho de que Mansilla, tras sacar el balón de la cueva, le cediera el esférico a Toedtli en el círculo central para pasar a recibirlo a posteriori en la posición de extremo izquierdo, creándose un desbarajuste que acabó arreglando Bezares (que entró mediada la segunda parte)

La Balona, a raíz de la expulsión, movió pronto el banquillo y gozó de dos muy buenas ocasiones para empatar. La primera de ellas tras un error garrafal de un irreconocible Dani Fragoso, que la sacó mal en el área, dejándosela franca al atacante, que tras quebrar a Kiko Casilla marró el gol por la intervención de David García, quien consiguió forzar el corner. En ese mismo saque de esquina pudo llegar el empate local, pero Caballero salvó los muebles despejando el remate en la misma línea de gol.

La ocasión más clara del Cádiz en este segundo período corrió a cargo de Toedtli, que se aprovechó de un regalo en la entrega de un zaguero blanquinegro y tras irse en velocidad y plantarse solo ante el meta, acabó echando el balón por encima del larguero.

Así se llegó al descuento, donde finalmente la Balona logró hacer justicia a lo visto durante los noventa minutos de encuentro. Gozó de una peligrosa falta cerca del área cadista que acabó estrellándose en el larguero y ahí, tras no acertar a despejar bien la defensa amarilla, Manrique recogió el esférico, regateó a Casilla y remató a placer. 2-2.

En resumen, fue un mal partido, que careció de intensidad y que tuvo muchas imprecisiones. A todo ello además, ayudó el mal estado del terreno de juego. Así, el Cádiz despide este infructuoso año 2008, como líder del Grupo IV de la Segunda División B, con un punto que sabe a poco, no por el hecho de haberse perdido dos en el último suspiro, sino por la pobre imagen dada en el campo.

Antes de acabar, quisiera hacer mención especial al operario de la puerta de acceso a la Prensa que muy “amablemente” imposibilitó que pudiéramos realizar nuestra labor donde nos correspondía pese a los esfuerzos del jefe de Prensa del Cádiz CF.

Link

jueves, 11 de diciembre de 2008

Una lástima

La eliminación del equipo la noche de ayer de la Copa Federación a manos del Granada CF fue una auténtica lástima...

Era un torneo que como competición carecía totalmente de valor (ya que era un engañabobos más del señor Villar y el premio económico no llegaba ni para pagar un par de fichas de la primera plantilla cadista) pero que su importancia radicaba en poder calibrar el nivel de los menos habituales y de los canteranos.

Era una gran oportunidad para que gente como David García o Bezares, que suelen ir en las convocatorias de Gracia, pudieran ser titulares y demostrar que tienen cosas que aportar al equipo en caso de necesidad. Para que Rubiato demostrara que en caso de que falte Toedtli él puede ser el “9” del equipo. Para que Rosu fuera cogiendo poco a poco forma y se sintiera integrado dentro del grupo o para que lesionados como De la Cuesta entraran poco a poco en la dinámica de partidos, cogieran ritmo y así pudieran ayudar al equipo en la Liga a posteriori, que es lo verdaderamente importante.

También era un partido para que gente que actúa con el equipo filial como Bienve, Manu Barreiro o Juanito demostraran que en caso de necesidad el técnico puede contar con ellos. Aparte, estos partidos les podía servir como motivador para hacerlo mejor en el filial para ir con el primer equipo a modo de “premio”. Quizás para mí lo más importante de este torneo para los futbolistas del filial era el hecho de que podían vestir la camiseta del Cádiz y saber qué era eso.


Las declaraciones del rumano Rosu y de David García antes del partido reseñaban la importancia (al menos relativa) que para estos jugadores tenía el torneo (mayor en el caso del rumano que del ex del Nástic de Tarragona, puesto que no suele entrar en las convocatorias de Gracia) aunque para mí las declaraciones del extremo (alegando que era un torneo que en caso de llegar a la final cualquiera querría jugar e incluso ganarla) me parecen un poco carentes de sentido. La importancia que este torneo era esa: que los menos habituales se sintieran integrados, que jugaran “su” competición y poco más.

El partido de ayer fue un partido loco que tuvo (aparte de la eliminación) una noticia mala y otra bastante buena. La mala, la posible lesión de Rubiato al sufrir un golpe en el pómulo, que según parece no va a apartar al delantero de la convocatoria del encuentro ante el Jaén. La buena, que Fran Cortés estuvo espectacular, marcó por vez primera en Carranza y cada partido que juega está mejor.

Ahora, queda la Liga (que es lo verdaderamente importante) y el partido del fin de semana ante el Jaén (que de ganarlo sería verdaderamente un golpe sobre la mesa puesto que se dejaría a los jiennenses a 14 puntos…) pero una oportunidad como esta de calibrar al resto de la plantilla ya no la va a tener más el Cádiz. Una lástima…

Link

Google+ Badge