domingo, 28 de febrero de 2010

Cristian, el mejor en el Nuevo Colombino

Si hubo un futbolista que destacó sobre los que jugaron en el Nuevo Colombino fue el lateral diestro Cristian. A pesar de la derrota, el catalán fue el único jugador de un Cádiz que jugó de más a menos que mantuvo la misma línea a lo largo de los noventa minutos de juego.

Cristian estuvo atento y disciplinado en labores defensivas, cortando las acometidas de los atacantes onubenses para lanzar por banda derecha los ataques de su equipo. Además, fue solidario con Mansilla, al que sacó de varios apuros a lo largo de la contienda.


Pero sobre todo, Cristian destacó ofensivamente. Incordió continuamente a la defensa del Recreativo, ofreciéndose para combinar con Ramis, doblándole cuando el uruguayo lo necesitaba. Además, en el segundo tiempo y con el 1-1 en el marcador, el pequeño lateral derecho del equipo amarillo regaló dos centros magistrales que no fueron gol por la falta de acierto de Jon Erice y de Nano González a la hora de rematar.

Un partido muy completo de un futbolista que es todo pundonor y calidad, que no pudo verse recompensado con los tres puntos de la victoria.

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sábado, 27 de febrero de 2010

La falta de puntería condena al Cádiz

La situación, cuanto menos preocupante después de la derrota encajada en el Nuevo Colombino ante un Recreativo que no hizo méritos para llevarse los tres puntos.

El Cádiz, hundido en los puestos de descenso, llegaba al Nuevo Colombino para enfrentarse a un Recreativo de Huelva en horas bajas. El equipo de Raúl Agné había encajado cuatro empates consecutivos y se encontraba cinco puntos por encima de los cadistas al inicio de la jornada.

Con las bajas de Álvaro Silva por expulsión y de Enrique por acumulación de tarjetas, Víctor Espárrago alineó en el campo del Decano del fútbol español a Kiko Casilla en la portería, con Cristian, Mansilla, Raúl López y Cifuentes en defensa, doble pivote formado por Jon Erice y Dani Fragoso, con López Silva y Jonathan Ramis en las bandas, Abraham de enganche y Toedtli en la punta del ataque.

El encuentro comenzó con el Cádiz volcado, como suele hacer desde la llegada al banquillo de Espárrago, con un fútbol directo y tratando de arrinconar a su rival, un Recreativo de Huelva que fue a remolque y que, merced a la asfixiante presión amarilla, fue incapaz de hilvanar dos pases seguidos. Así, en los minutos iniciales, los cadistas gozaron de hasta tres ocasiones de gol, en las botas de Ramis (después de un corner) y de López Silva, cuyos dos remates fueron despejados por el meta Guaita.

La mejor ocasión del Recreativo llegó en un saque de banda largo, que llegó al corazón del área pequeña y al que no pudo llegar Raúl para rematar gracias al providencial corte de Cifuentes, que envió el esférico por línea de fondo. Los defensores cadistas estaban muy atentos a los movimientos ofensivos por parte de Barrales y Braulio, evitando cualquier ocasión de peligro local. Ofensivamente, el Cádiz intentaba inquietar al Recreativo con continuos cambios de orientación, cambiando el juego de la banda izquierda a la derecha, aunque la mayoría de estos desplazamientos de balón no fructificaban por el viento que azotó el Nuevo Colombino.

Primera diana del Turco

Así transcurrió el encuentro hasta que Jonathan Ramis se estrenó como goleador con la camiseta del Cádiz. La jugada comenzó con un buen centro de López Silva desde la banda izquierda, que llegó al área. Allí, con dos defensores cubriéndole, Toedtli logró prolongar el balón para que le llegara a Ramis, que se encontraba completamente solo dentro del área. El Turco, empaló el balón con la pierna derecha y batió a Guaita. Un gol que hacía justicia a lo visto hasta el momento sobre el terreno de juego y que comprimía la clasificación, pues acercaba a los de Espárrago al Recreativo en la clasificación.

El gol espoleó aún más al Cádiz, lanzado en busca de un segundo tanto que terminara de certificar la victoria y diera tranquilidad al encuentro. Así, Erice y Fragoso de disparo lejano, aunque desviado, inquietaron a los defensores recreativistas. También Abraham gozó de una buena ocasión, después de recoger un taconazo de Toedtli dentro del área, pero su disparo se marchó muy desviado del marco defendido por Guaita.

Toedtli falla un penalti

Con el 0-1 en el marcador se llegó al descanso. Tras la reanudación, el técnico local, con el agua al cuello, movió banquillo, introduciendo a Jesús Vázquez y a Pablo Sánchez por Emilio Sánchez y Barrales, respectivamente. Cuando el tinerfeño Pérez Riverol señaló el comienzo del segundo tiempo, se vio a un Cádiz idéntico al del período anterior: muy superior a su rival, presionando con ganas la salida del balón y buscando con ansia el segundo tanto.

Fue un inicio fulgurante, en el que el Cádiz estuvo a punto de batir al cancerbero local en dos ocasiones. La primera de ellas, tras un saque de falta de Abraham al que Toedtli no llegó a rematar y que fue repelido por Guaita, aunque su rechace corto quedó muerto en el área pequeña y, no se sabe muy bien por qué, Raúl López, que se encontró el esférico, fue incapaz de marcar. En la jugada siguiente, y después de una mano de Troest dentro del área, el colegiado señaló penalti.

Una pena máxima que podía ser decisiva, que podía matar definitivamente al Recreativo y traer los tres puntos a Carranza y que fue lanzada por Toedtli. El argentino acabó disparando a la izquierda, justo donde Guaita se había tirado y el cancerbero fue capaz de repelir el balón, impidiendo que el gol subiera al marcador.

A raíz del fallo el Cádiz se embarulló, se desdibujó y poco a poco el Recreativo tomó aire. Los amarillos dejaron de presionar con tanto ahínco como lo habían hecho hasta entonces, y se dejaron llevar por su rival. El Cádiz le dio alas al Recreativo, que no desperdició el regalo. El partido se rompió y ambos equipos gozaron de buenas ocasiones para marcar.

La misma historia

Agné se jugó el todo por el todo: quitó al central Mora e introdujo al trianero Dani Martín. Después de que el ex – cadista se tirara dentro del área, llegó el empate local. Fue obra de Pablo Sánchez, que recogió un balón suelto dentro del área tras un mal despeje de Mansilla para batir, por debajo de las piernas, a Kiko Casilla.

Este gol terminó de hundir al Cádiz y le dio más esperanzas al Recreativo, que se fue decididamente a por el segundo tanto. A pesar de esto, el Cádiz desperdició dos ocasiones muy buenas, ambas tras centros de Cristian, que dejó tanto a Erice como a Nano González (que entró en sustitución de López Silva poco después del empate local) habilitados para marcar. El navarro remató de cabeza fuera y el malagueño, remató por encima del larguero.

El Recreativo, con cuatro atacantes, monopolizaba las jugadas de peligro y, con el descuento, estaba claro que o el partido acababa en empate o, si la balanza se decantaba a favor de alguno de los contendientes, lo haría a favor del Decano. Esto, finalmente acabó ocurriendo, después de que Álvaro Antón marcara de libre directo, evidenciando una mala colocación tanto de la barrera como del portero, después de que Mansilla derribara a Braulio al borde del área.

Sin tiempo para más, Pérez Riverol certificó el final de la contienda, que hunde más al Cádiz en los puestos de descenso y que, una vez más, volvió a perdonar más de la cuenta. No se puede tener tanta inocencia en ataque si de verdad se pretende seguir en una categoría tan complicada como Segunda División. La semana que viene, en Carranza, partido vital ante el Albacete.

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domingo, 21 de febrero de 2010

Un empate que equivale a derrota

Meritorio empate el conseguido el Domingo ante el Hércules, pero insuficiente. Un punto ante el líder es muy difícil de conseguir por equipos como el Cádiz, que se supone están varios escalafones por debajo de los alicantinos, tanto en juego como en plantilla, pero a la vista de los resultados obtenidos por los rivales directos para eludir el descenso, no ha servido para nada. El Girona, gran rival hasta ahora, derrotó a la Real Sociedad, segundo en discordia por el ascenso. Ahora, son cuatro puntos los que separan a gerundenses y a cadistas en la tabla. También el Celta fue capaz de doblegar al Córdoba, y también son cuatro los puntos que hay entre celtitas y cadistas. Para colmo de males, también el Murcia fue capaz de derrotar al Numancia de Soria y, si bien se mantiene en puestos de descenso, le arrebata la decimonovena posición al Cádiz.

El Cádiz, que dio una buena imagen, dejó escapar dos puntos tras desperdiciar las buenas ocasiones de las que gozó cuando aún estaba por delante en el marcador contra el Hércules. Los errores de novato se siguen repitiendo y le acaban costando caro a un grupo que lo va a pasar mal para permanecer en la categoría de plata del fútbol español. Aún quedan jornadas para revertir la situación, aunque cada vez son menos. Es necesario un cambio o una mini revolución en el once titular para salir adelante.

Segunda División es una categoría muy igualada en la que, como hemos visto esta jornada, un equipo en descenso casi puede doblegar al líder, o en la que un equipo que pretende no perder la categoría vence al segundo clasificado. Los partidos, muchas veces, se deciden por pequeños detalles. Una falta táctica en el centro del campo, un pelotazo largo en vez de sacarla en corto desde atrás o defender bien un saque de banda sin aparente peligro pueden darte tres puntos. Jornada tras jornada, el Cádiz comete un fallo de estos y lo acaba lamentándolo dejándose puntos en el camino que son vitales.

No sé qué tiene que hacer Víctor Espárrago para sacar algo positivo de este grupo, que parece que no puede dar más. Con Ogbeche sospechosamente fuera de combate, el técnico uruguayo debe fiar todo el acierto ofensivo en las actuaciones de Toedtli, que no está físicamente para aguantar un partido saliendo de inicio, por muchas ganas y entrega que aporte. Los fichajes invernales, de momento no han aportado nada. Bogunovic aún no ha debutado y Ramis no ha destacado en nada. La defensa, a pesar de que Mansilla está trabajando con seriedad y profesionalidad, sigue siendo un flan. ¿Por qué no se plantea Espárrago una defensa con Mansilla y Fragoso? Quizás diera mayor seguridad.

Es la vieja guardia, la compuesta por Enrique, Toedtli o Cristian, la que está dando mejores resultados. Quizás el retorno de futbolistas veteranos como Raúl López y Fleurquin ayuden a que el equipo termine de encauzarse y dé el salto de calidad que todos estamos esperando. Lo que está claro es que algo hay que hacer, porque cada vez quedan menos jornadas y es necesario reaccionar. Y es necesaria una reacción duradera. El Cádiz, desde mi punto de vista, ha sido un equipo muy irregular, incapaz de sumar tres buenos resultados a lo largo de la temporada. Y eso es lo que de verdad necesita.

De nada sirve empatar con el Hércules si se pierde con el Córdoba. De nada sirve ganarle al Numancia si se pierde con el Castellón. De nada sirve empatar con el Rayo Vallecano si se acaba empatando con el Murcia. Poco a poco se le van escapando los rivales y el Cádiz, se va quedando más descolgado, a pesar de que la imagen dada, no es del todo mala.

Las dos próximas jornadas son a mi juicio vitales para el devenir del Cádiz esta temporada. Recreativo de Huelva y Albacete son dos equipos muy irregulares, a los que ya se ganó en la primera vuelta y que, a día de hoy, están a cinco y a tres puntos de los cadistas. Sólo vale ganar, pues un empate equivale a una derrota, como hemos visto esta jornada. Sumando de tres en tres es como se avanza. Hacerlo de uno, sólo retrasa la marcha.

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El Cádiz perdona y lo paga

El Cádiz, en el Domingo de piñata, recibía en el Ramón de Carranza al líder de la categoría: el Hércules de Alicante. Se trataba de un enfrentamiento difícil, dada la gran diferencia de juego y puntos existente entre ambos equipos, que además suponía el regreso de Abraham Paz al que fue su estadio durante nueve temporadas. El equipo de Víctor Espárrago soñaba con conseguir un buen resultado para intentar salir de los puestos de descenso, a los que retornó la jornada anterior después de su derrota ante el Córdoba.

Para este encuentro, Espárrago alineó de inicio a Kiko Casilla en la portería, flanqueado por Cristian, Álvaro Silva, Mansilla y Cifuentes en la zaga, con un medio del campo de contención con Erice y Dani Fragoso, Enrique y López Silva en las bandas, Abraham de enganche y Toedtli en la punta del ataque. Destacaba, asimismo, el retorno de Raúl López y de Andrés Fleurquin a una convocatoria tras haber superado sus respectivas lesiones.

Cuando el madrileño Del Cerro Grande decretó el inicio del partido, se pudo ver a un Cádiz más lanzado que su rival, intentando marcar pronto con un estilo de juego directo. Y eso fue lo que acabó pasando, cuando en el minuto cuatro de partido, después de un par de balones que fueron de área a área, Cristian consiguió batir a Calatayud con un gran centro-chut que sorprendió al guardameta herculano. Poco a poco el dominio amarillo comenzó a diluirse y el Hércules fue haciéndose con la posesión de la bola.

Así, cuatro minutos después, sin apenas haber disfrutado del gol local, los aficionados que acudieron a las gradas de Carranza presenciaron el empate del Hércules, que fue obra del portugués Tiago Gomes tras una bonita jugada colectiva. Desde la derecha, Rufete colgó el balón al borde del área, que le llegó a Tote. El madrileño, después de combinar con Delibasic, se la dejó atrás a Tiago Gomes, que llegando desde segunda línea batió con un buen disparo a Kiko Casilla.

Este gol acabó hundiendo más al Cádiz y se pudo ver a un Hércules completamente lanzado en pos del segundo tanto. Destacó Sendoa en los visitantes, que con sus continuas incursiones por banda inquietaba a la zaga cadista. La afición, descontenta con lo que estaba presenciando, pitó a sus jugadores intentando que reaccionaran. Igualmente, Abraham Paz no se libró de sonoras pitadas por parte de la grada cada vez que tocaba la pelota.

Contra de libro

Después de una indecisión entre los centrales, Delibasic recibió un balón muerto en el borde del área, y su disparo fue enviado a corner por Casilla. El Hércules siguió gozando de grandes ocasiones, y parecía que el 1-2 iba a llegar de un momento a otro. Sendoa realizó un buen centro por la banda, que remató nuevamente Delibasic con gran peligro, siendo el balón cortado bajo palos por Dani Fragoso, que envió el balón a corner. Tras el saque de esquina, que blocó Casilla, llegaría el segundo gol en una contra magistral. El cancerbero cadista se la dejó a Cristian, que corrió para dársela a Enrique. El extremeño, llegó hasta línea de fondo y, en un pase de la muerte, se la dejó a López Silva, que batió a Calatayud. Este gol llegó cuando peor lo estaba pasando el equipo amarillo. Se pasó, así, del 1-2 al 2-1.

Con este gol, la iniciativa en el juego corría ahora por parte del Cádiz. Así, en un corner sacado por Enrique, Mansilla remató por poco fuera. La defensa herculana estaba muy blandita en estos momentos: Pamarot estaba muy intranquilo, fallón en la distribución del balón desde atrás, propiciando un par de buenos robos de balón de López Silva que obligaron a Calatayud a salir de su área para evitar el peligro.

Además, el partido se afeó con un rosario de amonestaciones: Farinós, Abraham y Cristian vieron la cartulina amarilla. De hecho, Farinós, estuvo muy cerca de la expulsión, después de haber realizado una fea entrada a Jon Erice. Poco a poco, a medida que pasaban los minutos, el Hércules se vino arriba y Delibasic estuvo a punto de batir a Casilla. Con una falta de Tiago Gomes sobre Toedtli, cortando un contragolpe del equipo amarillo y que acabó con amonestación para el futbolista portugués, se llegó al descanso.

El segundo período empezó con el Cádiz volcado, presionando a su rival y procurando encerrarlo. El único recurso del Hércules era el balonazo largo desde su propia portería. Los amarillos llegaron al área tanto por banda izquierda como derecha, destacando en estos minutos iniciales Cifuentes y Enrique. Esteban Vigo decidió mover el banquillo, sustituyendo a Sendoa y a Farinós (que debió ser expulsado) por Kiko Femenía y Del Olmo. Precisamente estos dos futbolistas hicieron que su equipo reaccionara, dándole mayor peligrosidad por banda a las llegadas del Hércules y mayor mordiente arriba.

Toedtli perdona

El Cádiz, a pesar de esto, gozó de muy buenas oportunidades para cerrar el marcador, protagonizadas la mayoría de ellas por el ariete argentino Mariano Toedtli, que sin embargo, no acertó a materializarlas por muy poco. Golpeo de Toedtli al que Calatayud respondió con una magnífica estirada. El balón le llegó al argentino en la frontal y su disparo fue despejado a corner por el meta del Hércules. El saque de esquina de Abraham fue rematado de cabeza por Toedtli, pero el balón se marchó fuera rozando el larguero. El Cádiz estaba perdonando demasiado ante un rival que parecía noqueado.

Víctor Espárrago decidió sustituir al argentino por Diego Tristán y, poco después, llegó el empate del Hércules. En un saque de banda para Tote, el madrileño se dio la vuelta, centró y el balón fuer rematado al primer palo por el montenegrino Delibasic. A pesar de esto, el Cádiz intentó volver a adelantarse en el marcador, dándose una alternancia de ocasiones de gol para ambos equipos. Entre las mejores ocasiones podemos destacar una de Enrique tras un buen pase de Cifuentes, que solo ante Calatayud no pudo marcar por el buen hacer del cancerbero herculano. Poco después, se fue Enrique Ortiz y entró Ramis.

Dos expulsiones

Pero el final tenía reservadas dos expulsiones. La primera, de Tiago Gomes por doble amarilla, después de que el portugués derribara al uruguayo Ramis cuando este encaraba el área rival. Sin tiempo para disfrutar de esta ventaja, Álvaro Silva fue también expulsado por doble amonestación.

El tiempo de descuento apenas tuvo oportunidades para el Cádiz, y el partido acabó con empate a dos goles, que deja a los amarillos aún en los puestos de descenso. A pesar de todo, puede considerarse que no es mal resultado, aunque el punto sabe a poco por las ocasiones de las que gozaron los cadistas en los noventa minutos de partido.

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miércoles, 17 de febrero de 2010

Resultará extraño

Esta semana llega al Ramón de Carranza el Hércules, y con él, Abraham Paz. Será el regreso del central portuense a la que fue su casa durante nueve temporadas, vistiendo una camiseta distinta a la que llevó en aquellos años. No será un regreso cualquiera, como los que ya se han vivido esta temporada con Fernando Morán y otros futbolistas que regresaron al estadio cadista para enfrentarse al Cádiz. Se trata de un regreso especial, pues para este club y su afición, Abraham Paz era un futbolista especial. Pero además, será un retorno extraño por la forma que tuvo el central de abandonar la nave amarilla hace dos temporadas.

Ya me ocurrió en el partido de ida, en el que jugó de titular en el centro de la zaga herculana: me resultó extraño verle con otros colores distintos al amarillo y azul que viste el Cádiz. Sin duda, volveré a tener esa sensación este Domingo, cuando el balón eche a rodar a las doce del mediodía. Resultará extraño ver a Abraham Paz en Carranza jugando contra el Cádiz.

Fue un futbolista importantísimo para el Cádiz, llegando a ser uno de los capitanes del equipo y teniendo mucha confianza por parte de todos los entrenadores que pasaron por el banquillo mientras él perteneció a la primera plantilla cadista. Sólo las continuas lesiones truncaron su trayectoria, propiciando que jugara menos partidos de los que debería haber jugado. Abraham Paz era un jugador seguro en defensa, con dotes de mando, de organización atrás. Contundente y bueno para robarle el balón al rival. Además, tenía gol. Cualquier corner, falta o jugada de estrategia tenía el peligro añadido de que Abraham estaba en zona de remate, dispuesto a cabecear cualquier balón que le llegara. Un futbolista de la casa que se crecía especialmente cada vez que tenía que enfrentarse al Xerez. Y un jugador con una habilidad especial para los lanzamientos desde el punto de penalti.

Si ha habido algo que ha marcado la trayectoria del central portuense, han sido los penaltis. Un lanzamiento suyo ayudó al equipo a ascender a Segunda División de la mano de José González. Un penalti suyo en Chapín terminó de corroborar el tan ansiado, soñado y deseado ascenso a Primera División. Un penalti suyo, acabó propiciando el descenso a los infiernos de la Segunda División B dos temporadas después. Ese penalti fallado en el último minuto de la última jornada de Liga en el Rico Pérez marcó un antes y un después en el futuro de Abraham Paz y del Cádiz. Su equipo acabó descendiendo contra todo pronóstico y el central, acabó abandonando el club por la puerta de atrás.

Hay formas y formas de salir de un club. Quizás la salida de Abraham Paz del Cádiz no fue la que un futbolista con su trayectoria merecía, pero el gran culpable de ello fue él mismo. Por todo el mundo era conocido el hecho de que el central abandonaría el equipo al término de la temporada 2007-2008. Su destino, también era conocido por la gran inmensa mayoría de los aficionados: el Legia de Varsovia polaco, uno de los equipos punteros de la Liga de Polonia, y asiduo a la Copa de la UEFA. Tras fallar esa pena máxima que podría haberle encumbrado definitivamente a los altares del cadismo, y tras la desbandada general vivida en Alicante, Abraham Paz no pasó el reconocimiento médico efectuado por el equipo polaco.

El tiempo dirá, pero espero que cuando se hable de Abraham Paz no quede el recuerdo de aquel maldito penalti que falló en el Rico Pérez, sino el de un futbolista que en el tiempo que estuvo en el Cádiz rindió al cien por cien de sus posibilidades y que ayudó al equipo a ascender a Segunda y a Primera División, cuando eso parecía una mera utopía. Es cierto que ese penalti fallado por el zaguero portuense certificó el descenso, pero sólo fue la punta del iceberg del cúmulo de despropósitos en el que se convirtió la temporada 2007-2008.

La vida da muchas vueltas y Abraham Paz acabó fichando por el Hércules, el equipo contra el que falló el penalti en la última jornada y que sirvió para certificar el descenso del Cádiz. Fue una salida del club un tanto desafortunada, aunque a fin de cuentas comprenda que, más allá de los colores y sentimientos, cada uno tiene que velar por sus propios intereses. En el equipo alicantino ha sido titular indiscutible tanto para Mandiá (entrenador la pasada campaña) como para Esteban Vigo, llegando incluso a renovar de manera automática su contrato después de haber jugado cincuenta partidos en estos dos años.

Resultará extraño verle en Carranza con otra camiseta. Sólo cabe esperar que a él también le resulte extraño, no tenga su día y el Cádiz pueda llevarse los tres puntos ante un rival netamente superior.

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El extraño caso de Bobby Zlamal

Cuando el pasado Verano era presentado como futbolista del Cádiz Club de Fútbol nadie se hubiera imaginado que Bobby Zlámal viviría una situación como esta. Llegó en calidad de cedido por el Udinese italiano, que acababa de incorporarlo a sus filas y que pretendía que Zlámal se fogueara en competiciones más exigentes para llegar a ser útil en el Calcio. Fue presentado como uno de los guardametas de mayor futuro del fútbol checo, preparado para hacerle la competencia a Kiko Casilla, pero nada de esto se ha cumplido. Sin apenas contar para ninguno de los entrenadores que ha tenido el Cádiz esta temporada, Zlámal expresó hace un par de semanas su malestar ante la situación que le está tocando vivir.

A pesar de ello, es un jugador que tiene un buen cartel en las Ligas del norte de Europa, lo que propició que el Viking noruego le presentara, tanto a él como al Udinese, club poseedor de sus derechos, una oferta para incorporarle a su plantilla hasta final de temporada. Esta posibilidad fue vista con muy buenos ojos por el cancerbero checo, deseoso por disfrutar de minutos de juego y por el Udinese, que pretendía que su futbolista no se estancara y prosiguiera progresando. Incluso el Cádiz se mostró de acuerdo ante la idea de desprenderse de un jugador prácticamente inutilizado esta campaña y que ocupaba una ficha federativa. A pesar de este acuerdo existente entre todas las partes implicadas, parece ser que la marcha de Zlámal a la fría Noruega no podrá materializarse por la normativa de la FIFA.

El máximo organismo en el mundo del prohíbe que, en un mismo período anual, un futbolista pueda verse implicado en más de dos traspasos. Y, desgraciadamente para sus intereses, Zlámal ya se ha visto implicado en dos cambios de equipo desde el pasado mes de Junio: primero, fichando por el Udinese y, después, yéndose cedido al Cádiz. Así pues, la FIFA prohíbe que Zlámal vuelva a irse a otro club hasta el próximo mes de Junio. Su marcha al Viking, por lo tanto, parece que tendrá que aplazarse, como mínimo, cuatro meses.

Cinco goles encajados

A pesar de llegar en Verano para hacerle la competencia a Casilla y cerrándole las puertas al canterazo Dani Miguélez, lo cierto es que Zlámal apenas ha jugado esta temporada: ciento treinta y seis minutos, repartidos en dos partidos. Y, además, han sido por causas de fuerza mayor. Su debut se dio en el Mini Stadi de la Ciudad Deportiva del Villarreal, ingresando en el primer tiempo del partido tras la expulsión de Kiko Casilla. El partido acabó con derrota por 0-2, y Zlámal fue batido por Matilla en el segundo tiempo.

A la jornada siguiente, jugó los noventa minutos que duró la debacle del Montivili, en la que el Cádiz perdió por un contundente 4-0. En total, Zlámal encajó cinco goles en partido y medio, lo que propició que perdiera toda la confianza por parte de Javi Gracia, que dejó de incluirle en las convocatorias del primer equipo. Esta situación se ha mantenido con la llegada de Víctor Espárrago, que ha preferido como segundo guardameta a Dani.

Debut con el Viking

A pesar de la prohibición de la FIFA, Zlámal ya ha debutado en partido amistoso con el Viking, en un encuentro disputado en La Manga del Mar Menor, contra el Zenit de San Petersburgo. Su equipo acabó imponiéndose a los ex campeones de la Copa de la UEFA por 1-0, y Zlámal, que jugó todo el partido, jugó a un buen nivel a pesar de no conocer a sus compañeros. Tras la disputa del amistoso, regresó a Cádiz.

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sábado, 13 de febrero de 2010

Raúl Navas y la fragilidad defensiva

El fútbol muchas veces no es justo. Esta semana, repleta de partidos desde el Miércoles por las semifinales de Copa del Rey, ha sido un ejemplo de ello. A veces, el que mejor juega y más ocasiones tiene a su favor, no se lleva la recompensa de la victoria. Lo vimos en la eliminatoria entre Getafe y Sevilla, en la que el equipo azulino pasó por encima de los hispalenses y, sin embargo, quedaron apeados de la competición. Ayer, en el estreno de los Viernes como apertura de la jornada de Liga Adelante, el Cádiz Club de Fútbol vivió una situación similar.

Mucho mejor que el Córdoba en la mayor parte del encuentro, acabó viendo cómo el equipo blanquiverde le ganaba la partida. Una derrota ante un equipo de un nivel similar al amarillo que, como en el partido de la primera vuelta en Carranza, hizo muy poco para superar a su rival. En aquella ocasión, un inspiradísimo Raúl Navas salvó al equipo califal de irse goleado del estadio cadista. En el encuentro de ayer, el guardameta gaditano volvió a ser el salvador de su equipo.

Navas lo paró prácticamente todo: buenos disparos lejanos de Nano González, remates de Toedtli dentro del área, todo un repertorio de faltas desde media y lejana distancia… El guardameta cordobesista se motiva especialmente cuando se enfrenta a su ex equipo. Además, la única vez que Navas no pudo detener el esférico, el árbitro ayudó a su equipo: ese gol que marcó Enrique nunca puede ser anulado por fuera de juego.

Además de no ser justo, el fútbol se acaba decidiendo por pequeños detalles. Eso fue lo que le acabó dando la victoria al Córdoba, que hasta el momento del gol había sido netamente inferior a su rival. El gol, más allá de ser una gran jugada de Lizio, es un despropósito defensivo de la zaga del Cádiz. ¿Cómo puede ser que ni Cristian, ni Nano González sean capaces de hacer una falta táctica en el medio del campo ante la galopada de Lizio? ¿Cómo puede ser que el futbolista del Córdoba entre en el área con total libertad sin que Fragoso o Álvaro Silva puedan arrebatarle el balón con limpieza? ¿Cómo puede ser que, rodeado por dos defensores y pegado a la línea de cal, Lizio consiga escabullirse y servirle el balón en bandeja a Pepe Díaz para batir a Casilla? Es un gol totalmente inexplicable. Con esa candidez en defensa no se puede ir a ninguna parte, y el problema es que este año ya ha habido goles que, de haber sido más agresivos atrás o en mediocampo, podrían haberse ahorrado.

Queda mucha temporada aún, queda mucho por aprender. Ojalá que el equipo aprenda de estos errores para no repetirlos más y no perder más puntos de manera innecesaria.

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lunes, 8 de febrero de 2010

El primer penalti

Decía Pelé que un penalti era una forma cobarde de marcar un gol. Siguiendo esta lógica, el Cádiz era junto al Real Murcia (que ha marrado todos los que ha lanzado esta temporada) uno de los equipos más valientes de la categoría. Y digo esto porque hasta el partido de ayer contra la Unión Deportiva Levante, el Cádiz no había disfrutado de ningún penalti a su favor.

Veintitrés jornadas pasaron hasta que un árbitro se atrevió a señalar penalti a favor del equipo amarillo. Antes, ya le habían pitado dos en contra. El primero, en el Rico Pérez de Alicante, en la cuarta jornada de Liga, pitado por el extremeño Gil Manzano y que acabó siendo transformado en gol por Farinós. El segundo, en la vigésimo primera jornada, pitado por Teixeira Vitienes en Los Pajaritos contra el Numancia, lanzado por Barkero y detenido por Casilla.

Hasta que el canario Hernández Hernández decidió señalar penalti ante el Levante, el Cádiz era el único equipo de la categoría que no había tenido la oportunidad de lanzar una pena máxima en toda la competición. Un dato que habla del diferente rasero con el que muchos árbitros han medido al equipo cadista esta temporada.

Fue un penalti raro, que para mí, no fue. La jugada se dio en un momento inmejorable para los de Víctor Espárrago, que acababan de quedarse con un futbolista más sobre el terreno de juego tras la expulsión en el minuto cincuenta de Xisco. Todo nació en un centro desde la banda que acabó con un remate de cabeza de Enrique que se marchó, muy desviado, por encima del larguero del guardameta Manu. Una vez el extremeño remató, un defensor granota arrolló por detrás al capitán cadista, que cayó al suelo. La jugada, fue considerada como pena máxima por el árbitro de la contienda. Era un acontecimiento muy esperado, que metía nuevamente al Cádiz en el partido, pero que no debió ser señalado por haberse producido después del remate, de manera que el defensor del Levante no interfirió ni obstaculizó a Enrique para nada en el momento de golpear al balón. De haberse producido de otra manera, con el balón en juego, sería un penalti clamoroso.

La pena máxima fue lanzada por Mariano Toedtli de manera primorosa. Un disparo seco, buscando el palo contrario al de la estirada del cancerbero rival. Fue un gol esperado en Carranza por el hecho de que hasta la fecha el Cádiz aún no había tenido ningún penalti a su favor, pero que no sirvió de mucho, ya que pronto el Levante volvió a meter tierra de por medio en el marcador tras el gol de Juanlu.

Aparte del penalti, el partido de ayer deja dos apuntes importantes: que el Cádiz fue incapaz de empatarle a un equipo con dos jugadores menos, recibiendo incluso un gol en los minutos finales y el debut con la camiseta amarilla de Jonathan Ramis.

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jueves, 4 de febrero de 2010

El Córdoba-Cádiz estrenará horario

Durante el pasado martes se hacía pública la noticia: la Liga de Fútbol Profesional y la Real Federación Española de Fútbol acordaron que se disputaran partidos de fútbol de Primera y Segunda División en horarios no habituales. Así, se llegó al acuerdo de que habrá un partido de Primera que se dispute los Lunes y uno de Segunda que se juegue los Viernes por la tarde. Con esta medida se busca un acercamiento con las principales ligas europeas, en las que este formato de competición lleva bastante tiempo en escena (como en la Bundesliga, donde la jornada comienza los Viernes) además de satisfacer las demandas por parte de las televisiones, que buscan con este cambio horario aumentar la audiencia de los partidos.

La medida tendría aplicabilidad absoluta a partir de la vigésimo cuarta jornada de la Liga Adelante, es decir, la semana que viene. Así, los primeros equipos que estrenarán este nuevo horario de juego serán el Córdoba y el Cádiz, que se enfrentarán en el Arcángel el próximo Viernes a las nueve de la tarde.


El horario de la vigésimo cuarta jornada de la Liga Adelante es el siguiente:

Viernes 12 de febrero
21:00 Córdoba-Cádiz

Sábado 13 de febrero
18:00 Hércules-Villarreal 'B'
18:00 Recreativo-Betis
18:00 Albacete-Castellón
18:00 Cartagena-Real Unión
18:00 Rayo Vallecano-Girona
18:00 Numancia-Las Palmas

Domingo 14 de febrero
12:00 Real Sociedad-Nàstic
17:00 Huesca-Murcia
17:00 Salamanca-Elche
17:00 Levante-Celta

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miércoles, 3 de febrero de 2010

Y dieron las doce...


Y dieron las doce y se acabó el mercado de fichajes de Invierno. Se acabó la última oportunidad para incorporar nuevos jugadores a la plantilla. El Cádiz tendrá que aguantar hasta Junio con lo que tiene. Resulta curioso el hecho de que las últimas horas del mercado invernal se vivieran de manera calmada y sosegada en el seno del club, cuando se esperaba que se hiciera un último esfuerzo para traer refuerzos de última hora. Rotas las negociaciones con el peruano Mariño, cuando todo estaba prácticamente apalabrado para su retorno a la Tacita, el club entendió que no quedaba nada interesante en el mercado y se retiró de toda puja. Algo debe cambiar en el Cádiz Club de Fútbol de manera imperiosa.

Desde que se abrió el mercado, tanto Peguero como Muñoz declararon ante los medios la necesidad de incorporar a tres o cuatro futbolistas. Finalmente, sólo llegaron dos: Bogunovic y Ramis. A lo largo de este mes sonaron como futuribles Stepanov, Nano, Castillo, Ewerton, Antoñito, Gaizka Saizar, Baning, Mariño… Pero el caso es que, por unas cosas o por otras sólo han llegado al equipo una joven promesa serbia que era suplente en su club de origen y un prometedor delantero uruguayo, cuya adaptación a la Segunda española no será fácil. La situación en el Cádiz en la clasificación requería jugadores experimentados y no se han traído. Requería un pequeño esfuerzo presupuestario que al final, como va resultando habitual, no se ha producido.

Decía, durante la rueda de prensa posterior a la presentación de Ramis, el Presidente de la entidad que no han llegado más refuerzos porque no había jugadores disponibles para jugar seis meses de competición. No es una excusa válida cuando desde hace un mes se viene hablando de la necesidad de incorporar a un mediocentro y a un central.

Por todos es sabido que el mercado de Invierno no es demasiado fructífero, que es difícil conseguir jugadores buenos, bonitos y baratos, pero con un poco de esfuerzo todo es posible. Creo que, en líneas generales, se ha carecido de ese esfuerzo necesario para traer a jugadores útiles, con todos mis respetos hacia Milos Bogunovic y Jonathan Ramis, que ahora deberán darle la razón a Muñoz sobre el terreno de juego.
La premisa de Espárrago de pretender incorporar jugadores para jugar “ayer” me parece lógica y comprensible. De hecho, es lo que hay que intentar en este mercado: incorporar futbolistas totalmente a punto para jugar, con el puntito de tensión y forma necesario para competir. ¿Tan difícil era traer jugadores que cumplieran ese perfil? El Cádiz debería de haber rastreado, buscado, excavado… No limitarse a la ley del mínimo esfuerzo mientras ante los medios pregonaba otra cosa. Seriedad, señor Muñoz. Seriedad, señor Peguero. Es lo mínimo que se les pide…

lunes, 1 de febrero de 2010

Casilla, salvador en El Helmántico

En un partido que fue muy bueno mientras el Cádiz se mantuvo con once jugadores, quisiera darle la arroba al guardameta Kiko Casilla, que fue responsable de que el equipo lograra salir con un punto del estadio salmantino. Cierto es que, en gran medida, el gol de Linares fue culpa suya, por haberse quedado a media salida en el centro previo al tanto, pero su actuación en la segunda parte fue impecable.

Casilla salvó los muebles del equipo, repeliendo una y otra vez tanto los disparos desde media y larga distancia que salían de las botas de los atacantes charros como aquellos que eran más a bocajarro. El cancerbero tuvo su momento estelar con la aparición de Quique Martín, que se llevó a la Unión Deportiva Salamanca a la espalda, inquietando más que nadie al Cádiz. El asturiano estuvo cerca de marcar con un gran disparo desde fuera del área, que obtuvo una respuesta formidable por parte de Kiko. Poco después, los mismos protagonistas volvían a verse las caras y una vez más, el guardameta conseguía evitar que el gol se materializara. La última acción salvadora de Casilla fue tras despejar de puños un dificultoso disparo de Hugo Leal.

Así pues, la primera arroba de la segunda vuelta va para Kiko Casilla.

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El Cádiz sale del descenso en Salamanca

Después de la brillante victoria en el Estadio de Los Pajaritos, el Cádiz encaraba su segunda salida consecutiva para iniciar la segunda vuelta del campeonato de Liga Adelante contra la Unión Deportiva Salamanca. El equipo charro estaba inmerso en una extraña situación, pues durante la semana la directiva había cesado al técnico Oliva por los malos resultados. Los amarillos, por su parte, sabían que de conseguir un buen resultado del Helmántico podrían salir de los puestos de descenso que venían ocupando desde finales de Diciembre.

Espárrago alineó a Kiko Casilla en la portería, Cristian, Álvaro Silva, Mansilla y Cifuentes en la defensa, doble pivote formado por Erice y Ormazábal, Enrique y Nano González en las bandas, López Silva de mediapunta y Mariano Toedtli en la punta de ataque. Destacaba la ausencia de Dani Fragoso del once titular, ya que era la primera vez que el catalán no jugaba de inicio por motivos deportivos.
Después del pitido inicial del murciano Bernabé García, y con el saque de centro por parte del Salamanca, se pudo ver una fase inicial en la que el dominio del balón fue del combinado local. Los salmantinos intentaron arrollar desde el primer momento al Cádiz, que se dedicaba a esperar parapetado atrás y achicando espacios.
Los de Víctor Espárrago avisaron poco después, tras una jugada de Víctor Ormazábal en el centro del campo que acabó con el balón en las botas de Nano González. El extremo malagueño centró, pero ni Toedtli ni Enrique llegaron a rematar. A partir de ahí el Cádiz fue sacudiéndose el dominio de su rival, entrando en una fase preciosa del partido, ya que ambos equipos se perdieron el respeto inicial. El Cádiz la movía con velocidad, dejando que tanto Enrique como Nano González inquietaran a los laterales del Salamanca y tocando con calma al llegar al área, intentando cercar a su rival.
Enrique golpea primero
Así, en el minuto once y después de un buen disparo de Toedtli desde la frontal que repelió el larguero de Biel Rivas, el Cádiz se adelantó en el marcador. La jugada la comenzó Nano González por la banda izquierda en un contragolpe. Al llegar al área del Salamanca, el malagueño se la dejó a Enrique, que después de recortar a su marcador, disparó con su pierna izquierda y batió sin problemas a Biel Rivas.
El Cádiz, más asentado en el medio del campo gracias al buen hacer de Erice y Ormazábal, no se confió y siguió manteniendo el mismo estilo de juego, rápido y directo, repleto de intensidad defensiva. El Salamanca tenía el balón, pero lo paseaba a lo largo y ancho del terreno de juego sin saber muy bien qué hacer, pues el Cádiz esperaba parapetado muy cohesionado en todas sus líneas.
Sin embargo, después de una jugada tonta entre Casilla y sus centrales que cerca estuvo de convertirse en autogol, el Salamanca instauró las tablas en el luminoso. El gol fue de Linares, que remató, después de apoyarse en la espalda de Álvaro Silva, un buen centro desde la derecha de Cuéllar, que no fue interceptado por Casilla, que se quedó a media salida.
Este gol le sentó mal al Cádiz, que acusó el golpe y le dejó mayor iniciativa a su rival, sin tener la misma contundencia defensiva del comienzo del partido. En el equipo charro comenzó a destacar en el centro del campo el portugués Hugo Leal, que mantuvo un intenso duelo con Erice y Ormazábal. En el Cádiz, destacó Nano González en la banda izquierda, que creaba las mayores ocasiones de peligro, ya fuera disparando a portería o tratando de conectar con Enrique y Toedtli.
Cifuentes expulsado
Tras la reanudación y sin que ningún cambio se produjera en ninguno de los dos equipos, el Cádiz intentó recuperar el dominio del encuentro, estando cerca de batir al guardameta Biel Rivas con un disparo de Enrique que golpeó en el larguero. Sin embargo, cuando mejor estaba el Cádiz volvió a cumplirse el guión que tantas veces se ha visto esta temporada: el equipo acabó con un futbolista menos. En esta ocasión, el expulsado por el murciano Bernabé García fue el lateral zurdo Cifuentes, por doble amarilla.
Para recomponer el equipo, Espárrago hizo que Nano González jugara en el lateral izquierdo y López Silva, en el extremo, renunciándose así a la mediapunta. El extremo onubense sería sustituido cinco minutos después por Dani Fragoso, que actuó en el lateral derecho, obligando a Cristian a jugar en el lateral zurdo. Con uno más, el Salamanca gozó del dominio total del partido, con un Toti muy activo que intentaba marear a Dani Fragoso. Las opciones ofensivas de los amarillos eran escasas, ya que Toedtli se había quedado completamente solo en la punta del ataque, sin ayuda de ningún jugador que le surtiera de balones para inquietar al guardameta charro.
Grande Casilla
Con la entrada de Quique Martín, el Salamanca se volcó en busca del segundo tanto. De hecho, el veterano jugador asturiano pudo marcar después de un gran disparo desde fuera del área, que tuvo una réplica de mucho mérito por parte de Kiko Casilla, que evitó que los salmantinos se adelantaran nuevamente en el marcador.
Casilla volvió a salvar al Cádiz tras despejar a corner un fantástico disparo de Quique Martín, protagonista de su equipo en este segundo período. Gran disparo de Hugo Leal, despejado de puños por el guardameta cadista, salvador de su equipo. El dominio del Salamanca en esta fase del partido fue arrollador, ya que atacaba en oleadas, barruntándose en cada ocasión de peligro el segundo tanto.
Espárrago, que anteriormente había sustituido a Nano González por Abraham, introdujo a Jaume Costa por Enrique Ortiz, fundido físicamente, con la intención de amarrar un punto que sacaba al equipo de los puestos de descenso. Finalmente, el Cádiz, con mucho sufrimiento, consiguió puntuar en El Helmántico y cederle la decimoctava posición al Girona, dando una grata imagen mientras estuvo con once jugadores sobre el terreno de juego.

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