lunes, 30 de agosto de 2010

Objetivo cumplido con el Jaén

In extremis. Así puede decirse que fue la victoria del Cádiz contra el Real Jaén. En el último minuto, cuando parecía que ambos equipos se iban a repartir los puntos, apareció la cabeza de Aarón Bueno para peinar un centro de Caballero y batir a Adrián. 2-1 y los primeros tres puntos en el casillero. Bien está lo que bien acaba, digo esto porque, pese al bajón experimentado en el segundo período y a las dudas que pueda haber, el Cádiz venció al Jaén.

Por primera vez desde que Vidakovic llegó al banquillo cadista, se jugó un encuentro contra un rival con un nivel similar al del Cádiz. El Real Jaén es candidato a copar los puestos de ascenso, a luchar hasta el final, a ser uno de los equipos a tener en cuenta. Un rival directo. Importante esta victoria para empezar a tener ventaja sobre los jienenses en la clasificación. Es sólo el principio de la temporada y aún queda mucho que mejorar, muchas cosas por pulir, pero lo importante es que, pese a todas esas imperfecciones, el Cádiz ya tiene tres puntos más que el Jaén.

Anímicamente se trata de una victoria que también es muy importante para los jugadores y para los aficionados. Siempre es mejor empezar con buen pie, cosechando los tres puntos: se demuestra que el trabajo realizado en pretemporada ha sido válido, que se va por el buen camino. Vidakovic alineó sobre el césped de Carranza a los mismos jugadores que golearon al Parla cuatro días antes. Ante un rival más serio, mejor plantado y menos inocente que el de la Copa del Rey, los futbolistas respondieron, plantando cara y siendo superior que el Jaén, al menos en el primer tiempo. Tiene que terminar de acoplarse Pachón, se tiene que ver qué puede aportar el recién fichado José Serrano en la zaga, pero el equipo titular parece que ya está conformado.

Gran partido el de Carlos Caballero, que parece dispuesto a demostrar que puede ser el mismo futbolista que en la anterior estancia en Segunda B deslumbró con su juego. El madrileño marcó el primer gol del Cádiz esta temporada y asistió magistralmente a Bueno para lograr los tres puntos. Tampoco lo hizo mal Enrique como hombre más adelantado, aunque en cuanto Pachón esté listo para jugar de inicio, el extremeño seguramente volverá a la banda derecha.

Hace falta más trabajo, más intensidad, evitar que en el segundo período y con ventaja en el marcador el rival sea superior sobre el terreno de juego, pulir algunos errores defensivos que pueden pasar factura en el futuro… Pero no se puede pedir mucho más que los tres puntos en el primer partido de la competición. Esto no ha hecho más que empezar y, del mismo modo que sería absurdo lanzar las campanas al vuelo por haber doblegado al Jaén, también resulta descabellado quedarse con lo malo del equipo. A medida que avance la temporada, que Vidakovic pueda trabajar más con los jugadores y que estos dispongan de más minutos, el Cádiz mejorará la imagen. Se cumplió el objetivo, que era ganar, aunque fuera en el último minuto.

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sábado, 28 de agosto de 2010

jueves, 26 de agosto de 2010

Encuentro desnivelado el de Parla

El Cádiz superó el trámite de la Copa del Rey. No podía volver a tirar por la borda un trofeo como este por tercer año consecutivo y debía ganar para evitar la Copa Federación. Jugó de principio a fin con más intensidad que su rival, que pecó de inocente. El Parla dejó jugar al Cádiz, ni siquiera mostró maldad. Intentó jugar sus cartas, sobre todo con Juancar, Joseph y Jonathan, pero acabó imperando el oficio del equipo amarillo.

Fue, de principio a fin, un encuentro desnivelado, en el que se notó en exceso la diferencia de categorías existente entre ambos clubes. El Cádiz salió a morder y en su primer ataque Enrique se plantó ante Iru, aunque el guardameta pudo arrebatarle el esférico al extremeño. Era una señal, un aviso de lo que iba a ser el guión del partido durante los noventa minutos de juego. En menos de diez minutos Velasco había conseguido marcar por partida doble. El primero, tras aprovechar un rechace a tiro de Enrique; el segundo, a placer tras una jugada de estrategia.

En ese tipo de jugadas fue en las que el Cádiz sacó mayor beneficio. En general, en cada balón por alto. El Parla defendía mal esas jugadas y le daba toda la ventaja a los hombres de Vidakovic. También sufrieron mucho los locales con Dieguito, que fue una pesadilla. El canterano jugó un gran partido, siempre pegado a la línea de cal, aprovechando cada centímetro, cada metro –que en ocasiones fueron reales, puesto que el desbarajuste defensivo del Parla era tal que nadie le cubría- del que disponía. Letal, esa es la palabra para definir a Dieguito, que además, se estrenó como goleador en partido oficial.

Sorprendió Vidakovic con la inclusión de Enrique y Velasco, que durante fases del encuentro se alternaron las posiciones de extremo diestro y delantero centro. Esta alternancia, causó más problemas en la defensa del Parla, y ayudó a Velasco para lograr un hat-trick, el primero que logra con la camiseta del Cádiz. Carlos Caballero también estuvo muy activo, cambiando constantemente su posición, yendo hacia donde estaba el balón y el juego. Dejó muestras de su calidad en cada balón parado.

Otro jugador muy destacado fue Álvaro Jurado, que va a ser el líder en el centro del campo de este equipo. El centrocampista mandó y ordenó el juego del Cádiz. Demostró tener una buena visión de juego y un buen desplazamiento en largo del balón, además de gran coraje y elegancia a la hora de robar el balón. Cada balón disputado en el centro del campo era ganado por Jurado que, además, propició con su pase a Baquero el que fue el quinto gol cadista.

En el segundo tiempo el equipo experimentó una bajada de rendimiento, en parte por los cambios y por el tener el encuentro encarrilado. Quizás lo más preocupante de todo fue el gol recibido –tonto, fallo de marcaje en general y que demuestra que, de haber sido un rival menos inocente se hubiera sufrido más- y el nivel mostrado por Álvaro Silva. El malagueño fue el zaguero más despistado, el que menos metido en el encuentro estaba y el único en ver la tarjeta amarilla por una fea entrada. Diego Reyes fue, sobre todo en el primer tiempo, de menos a más. Baquero aguantó, se sumó al ataque cuando debía y cumplió con su labor. De todos los defensores fue Cifuentes el más destacado. La segunda parte del lateral diestro cadista fue para enmarcar: limpio en el corte, también atacó, subiendo la banda y centrando con peligro e intención.

El encuentro sirvió también para que debutara Pachón con la camiseta del Cádiz. Se le notó falto de ritmo, pero no falto de ganas. Pachón estuvo participativo, luchador, presionando sin cesar la salida del balón de la defensa y el guardameta del Parla. Incluso, dejó destellos de su calidad con un par de buenos pases a López Silva.

En definitiva, un debut plácido en la competición oficial que puede ayudar a afrontar con más confianza el estreno liguero en Carranza contra el Jaén, rival complicado y que en absoluto va a ser tan inocente como el Parla.

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Manita al Parla en Los Prados

El Cádiz se presentaba en el Municipal de Los Prados con toda la artillería para enfrentarse a la Agrupación Deportiva Parla, en el que era el debut en competición oficial de los hombres de Hristo Vidakovic. La intención del técnico balcánico era la de terminar de disipar las dudas existentes tras los últimos amistosos disputados por el equipo, de cara al inminente inicio de la Liga de Segunda B. Por ello mismo viajaron a la pequeña localidad madrileña todos los hombres de ataque disponibles, a excepción de Hugo García y de Joseba Arriaga, pendiente de la rescisión de su contrato con el Cádiz.

De inicio en Los Prados jugaron Dani Miguélez en la portería, con Diego Reyes en el lateral zurdo, Cifuentes en el derecho, pareja de centrales integrada por Álvaro Silva y Baquero, doble pivote en el medio del campo con Jurado y Caballero, el canterano Dieguito en el extremo izquierdo, Enrique por la derecha, Fran Cortés como mediapunta y Velasco como hombre más adelantado. En el banquillo se quedó Pachón, muy aclamado por los aficionados parleños antes del encuentro.

Dos goles de Velasco nada más empezar

Con el pitido inicial del castellano-manchego Moreno Hidalgo se pudo ver a un Cádiz agresivo, que quería morder, marcar pronto. Y lo consiguió. A los tres minutos de partido, Velasco batía al cancerbero Iru tras recoger un rechace dentro del área. Cinco minutos más tarde, volvía a ser Velasco el que lograra el segundo tanto de la noche: Carlos Caballero botó magistralmente una falta que le hicieron a Enrique. El balón fue al corazón del área, donde prolongó de cabeza un jugador amarillo y Velasco, en el segundo palo, sólo tuvo que remachar a placer para marcar.

El Cádiz estaba mucho mejor plantado que el Parla, que parecía no esperarse un comienzo tan fulgurante de su rival. Importante en este dominio cadista fue la labor desempeñada por Álvaro Jurado, que se adueñó del centro del campo, cortando con limpieza las acometidas del combinado local y abriendo el juego a las bandas. Allí, más concretamente en el extremo zurdo, el Parla tuvo un gran problema en Dieguito. El canterano fue un auténtico quebradero de cabeza para los marcadores parleños, de los que se iba por velocidad para después centrar a la espera de encontrar rematador.

La primera ocasión del Parla fue de Millán, que cabeceó fuera un gran centro de Juancar, que le ganó la espalda a Diego Reyes para asistir a su compañero. Un intento tímido, que nada tenía que ver con las acometidas amarillas, con mucha más intención que las del Parla. A medida que fueron transcurriendo los minutos el partido bajó de ritmo, pero el Cádiz pudo marcar el tercero, de no haber anulado el colegiado un gol de Baquero por falta del defensor en el remate.

Del 1-2 al 0-3

Volvió a estar cerca del gol el equipo madrileño, pero Joseph, tras una gran jugada individual de Juancar, no acertó a disparar a puerta cuando se plantó delante de Dani Miguélez. El que perdona lo paga y eso fue lo que le pasó al Parla. En la jugada siguiente, el Cádiz lograba el tercer gol. Su autor fue Dieguito, que controló un centro desde la derecha de Velasco para batir a Iru.

Con el 0-3 en el marcador se llegó al descanso. Nada más comenzar el segundo acto el Parla logró el gol del honor y recortar distancias con el Cádiz. Fue en una jugada de estrategia en la que la defensa no actuó con contundencia, permitiendo que Jonathan batiera a Dani. Con el 1-3, el Parla confió en sus posibilidades, en un milagro para lograr la remontada y se fue al ataque con más ahínco que en el primer tiempo. La alegría de la hinchada local duró poco, ya que dos minutos después Velasco culminaba su gran noche logrando un hat-trick y el cuarto gol del Cádiz. Este gol llegó en un corner sacado al corazón del área por Carlos Caballero, que fue rematado a placer por el cordobés.

Enrique cierra el marcador

El Cádiz aprovechó para dormir el partido y empezó a mover el balón de lado a lado del campo, tocándolo con calma y parsimonia. De vez en cuando buscaba sorprender con algún balón largo para que Dieguito o Enrique probaran a los defensores parleños. Poco después comenzó el carrusel de cambios de Hristo Vidakovic, que sustituyó a Carlos Caballero por López Silva. El segundo sustituido fue Enrique, aunque antes, el extremeño tuvo tiempo de marcar el quinto gol del Cádiz.

Dieguito sacó un corner desde la derecha que fue despejado por la defensa del Parla, pero Álvaro Jurado fue capaz de recoger el rechace y de meterle un buen balón en el área a Baquero. El central onubense lo controló, encaró a Iru, aguantó la salida del cancerbero y, al no tener ángulo de disparo, optó por pasarle la pelota a Enrique, que marcó a placer. El extremeño se marchó ovacionado por la afición cadista tras su buen partido y le dejó su sitio a Pachón, que se mostró muy voluntarioso durante los veinte minutos que estuvo sobre el terreno de juego.

Finalmente, el encuentro finalizó con resultado de 1-5, sin que pasara nada más a excepción de la participación de Aarón Bueno por Dieguito y de una clara ocasión para López Silva de lograr el set, en la que el onubense estuvo poco brillante y, en lugar de disparar prefirió pasarle a un compañero peor situado que él para el remate. En definitiva, un buen partido del Cádiz que solventó el trámite y recupera las buenas sensaciones de cara al debut liguero.

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martes, 24 de agosto de 2010

De Copa en Parla

Ha llegado el turno de que el Cádiz Club de Fútbol debute en la Copa del Rey. El torneo del k.o., aquel donde se vive la pura esencia del fútbol, máxime en estas primeras fases: un solo partido, noventa minutos por delante y la victoria como único objetivo. El rival es, a priori, asequible: la Agrupación Deportiva Parla, que juega en el Grupo VII de Tercera División. El modesto equipo del sur de Madrid logró el pase a la Copa del Rey tras haber realizado una temporada 2009-2010 estupenda.

Para el Parla esta eliminatoria es un premio, una ocasión histórica. Y más por el rival: tanto la entidad como su afición consideraron que tras el sorteo del pasado mes de julio les había tocado el premio gordo. La visita del Cádiz es muy esperada por los parleños, que esperan lograr llenar el estadio de Los Prados. Un campo pequeño, con aforo para poco más de tres mil espectadores que vivirá una de sus noches más importantes en esta eliminatoria de Copa del Rey.

Entre toda esta expectación se esconde un propósito, un deseo: que se vea un buen espectáculo y que el Parla logre la machada. Se espera luchar, darlo todo y derrotar al Cádiz para que en Los Prados pueda jugarse la siguiente eliminatoria copera, ante el Denia o el Hospitalet.

Para el Cádiz este encuentro parece un mero trámite, un bolo más de pretemporada antes de debutar en Liga contra el Real Jaén. Sin embargo, sería una pena que el primer encuentro oficial de la temporada no fuera planteado con la seriedad que le corresponde. Lo prioritario es la Liga, intentar el ascenso a Segunda División, pero un equipo como el Cádiz no puede tirar la Copa del Rey. No puede caer eliminado a las primeras de cambio, como en las dos últimas temporadas. Hace dos años fue el Conquense el verdugo del Cádiz. El pasado, fue Las Palmas. El equipo amarillo no puede dejarse eliminar por un equipo de inferior categoría.

Si bien la Copa del Rey parece secundaria, es una buena oportunidad para calibrar el nivel de los titulares. En la convocatoria de Vidakovic están futbolistas como Enrique, Cifuentes, López Silva o el recién llegado Pachón, que tiene la oportunidad de debutar de amarillo precisamente contra el equipo en el que inició su carrera deportiva. El futbolista que salte a jugar a Los Prados no puede tomarse el envite como un trámite o como un partido de entrenamiento. El Cádiz tiene que despejar las dudas sembradas en los últimos amistosos para afrontar con un buen estado anímico el inicio de la Liga. Además, jugar una competición de menor rango como la Copa Federación en caso de caer eliminado debe ser otro aliciente más para la plantilla cadista.

Como partido oficial el jugador debe salir con intensidad, a ganar. El Parla hará lo mismo. Sería una pena que por tercer año consecutivo el Cádiz desperdiciara la Copa del Rey. Sería muy interesante pasar fases para poder competir en el torneo con algún club importante de Primera División.

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viernes, 20 de agosto de 2010

Pachón, el octavo, será el nueve del Cádiz

Hristo Vidakovic ya tiene al delantero centro que necesitaba. El tan esperado ariete ya ha sido atado por el Cádiz. Se trata del madrileño Sergio Pachón, que militara la pasada temporada en el Rayo Vallecano en Segunda División, anotando cuatro goles. Desembarca en Carranza después de haber protagonizado uno de los culebrones del verano: sin contrato después de que el conjunto madrileño no lo renovara, fue la primera opción de Roberto Suárez para la delantera cadista. Sin embargo, un fichaje que parecía prácticamente hecho se acabó retrasando por culpa del interés del Albacete en hacerse con los servicios del futbolista. Finalmente, y harto de esperar, Pachón vestirá de amarillo la próxima temporada, en la que será su aventura más alejada de la Comunidad de Madrid.

Ha sido la distancia existente entre Cádiz y la capital lo que más ha hecho dudar a Pachón. A excepción de su etapa en el Valladolid, siempre ha jugado en equipos madrileños. Comenzó a jugar en la AD Parla –próximo rival del Cádiz en la Copa del Rey- de donde dio el salto al Leganés, de Segunda División. Es un futbolista veterano, un goleador más que contrastado que, además, conoce la división de bronce del fútbol español. Un depredador del área que puede aprovechar muy bien los servicios que le lleguen desde las bandas para batir al cancerbero rival.

Ante todo Pachón es un jugador comprometido, que lo da todo en el campo y que, por ello, siempre se ha granjeado la admiración de la afición. Especialmente querido es por la hinchada del Getafe y del Rayo Vallecano. En ambos clubes vivió dos ascensos –con el Cádiz podría vivir el tercero-, en los que además tuvo un papel muy destacado. Quizás fue más importante el vivido en Getafe, ya que por vez primera en la historia del equipo azulón logró ascender a Primera División. Fue contra el Tenerife, en una tarde histórica en la que el delantero madrileño marcó cuatro goles y provocó un quinto –que fue autogol de un defensor tinerfeño- para que el Getafe tocara el cielo. Ya en Primera, Pachón marcó el gol que significó la primera victoria del Getafe lejos de su estadio, contra el Athletic Club.

El segundo ascenso fue en las filas del Rayo Vallecano. Fue una petición expresa del técnico, Pepe Mel, y llegó procedente del Getafe. Pachón fue clave para que la travesía por el desierto de los vallecanos finalizara tras cuatro años en Segunda B. Suyo fue el gol que valió el ascenso contra el Zamora. Dos años más jugó en el Rayo: en el primero en Segunda cuajó un buen papel, jugando con Aganzo en la delantera. El segundo fue la pasada campaña, en la que, eclipsado por Rubén Castro, el propio Aganzo y Piti pasó más desapercibido.

Tras esta mala temporada, Pachón llega al Cádiz, donde espera demostrar que aún puede ser un futbolista válido y fundamental para lograr el reto del ascenso a Segunda un año después de haber perdido la categoría.

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jueves, 19 de agosto de 2010

Un amistoso condenado a no jugarse

Los últimos compromisos de pretemporada del Cádiz se están caracterizando más por los aspectos extradeportivos que por el propio juego. Primero, en el Trofeo Ciudad de El Puerto, se vivió el caos más absoluto a la hora de proclamar al ganador. El último episodio se vivió en el amistoso contra el Puerto Real el pasado martes. De entrada, ese amistoso estaba previsto que se jugara contra el Córdoba –con el que ha habido una polémica, mezclada con el “caso Hércules”, sobre cuál de las dos entidades había cancelado antes el encuentro- o contra el Betis.

Finalmente el rival fue el Puerto Real, y hacia allí se desplazó la expedición amarilla para continuar con su preparación para el inminente debut en competición oficial. Pero dicho amistoso no se disputó. El Cádiz llegó, vio y no jugó. Las condiciones del terreno de juego no eran las más apropiadas, y el riesgo de lesiones real. Más vale prevenir que curar, dice el refrán. Hizo bien el Cádiz, al anteponer sus propios intereses a la disputa de un bolo de pretemporada. Jugar en un patatal, arriesgarse a perder a un hombre a tan pocos días para empezar la verdadera competición era innecesario.

Ya han caído el canterano Juanito y Raúl López. Hay que intentar jugar, acumular minutos para que el equipo llegue lo más rodado posible al partido en Carranza contra el Jaén, pero tomando la menor cantidad de riesgos posibles. La plantilla del Cádiz es corta y aún está inconclusa, en fase de construcción. Los medios de los que el club dispone para incorporar efectivos también son escasos. Nadie puede permitir que caigan jugadores lesionados antes de tiempo, pues en la situación en la que está inmersa la entidad su reemplazo es complicado.

La postura del Cádiz fue la más lógica que se podía adoptar en ese caso. El enfado del Puerto Real, que contaba con que ese amistoso se disputara, también lo es. Su rival llegó, se presentó en el terreno de juego y en el último momento se echó atrás. Quizás con el paso del tiempo comprendan desde el Puerto Real que lo mejor era que ese amistoso, que estaba condenado a no jugarse desde el mismo instante que ni Córdoba ni Betis aceptaran jugarlo, no se realizara. También, es de esperar que desde el club se cuiden más estos detalles en un futuro, para que no se repitan estas situaciones. Mirar, antes de comprometerse a disputar un amistoso, que el campo donde se vaya a jugar es apto, en condiciones. Aprender de los errores y no volver a repetirlos más.

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miércoles, 18 de agosto de 2010

LFP y RFEF: El paraíso de las trampas

Lo ocurrido este verano con el llamado “caso Hércules” demuestra que, si bien el fútbol español es el más brillante del panorama futbolístico mundial, sus organismos no están a la altura. Se ha logrado el Mundial de fútbol y probablemente la Liga española sea la mejor del mundo, pero aquellos que rigen los pasos del fútbol nacional han demostrado ser más propios de un país más pequeño. Como siempre, parece que en España tenemos que ir al revés del resto de Europa. Mientras que el mensaje de la UEFA con respecto a la manipulación de partidos es tajante, en España parece que hay barra libre. Este país ya era uno de los oasis de la corrupción en otros ámbitos y el fútbol tampoco se ha librado.

Es una vergüenza que tanto el Presidente del Hércules como algunos futbolistas representativos del club –como lo son Tote y el ex cadista Abraham Paz- amañaran un partido de fútbol para lograr el ascenso. Es una vergüenza que un futbolista, que percibe un buen salario de su equipo, como Raúl Navas pusiera su profesionalidad en juego por un soborno. Es una vergüenza que, a pesar de que existan pruebas importantes que corroboran que hubo amaño, ningún organismo deportivo nacional castigue a los implicados. Es una vergüenza que una competición se adultere de esa manera y no haya consecuencias para los tramposos. El mensaje es claro: en este país vale todo. El fin justifica los medios y la trampa o la picaresca son bienvenidas.

España fue –y pese a la Operación Puerto, lo sigue siendo- un paraíso del dopaje. Ahora también va a serlo de las trampas y los amaños. Mientras que en grandes ligas como la italiana o la alemana se destaparon las trampas y hubo castigos ejemplares, en este país no pasa nada. Uno, como buen político, dice que va a actuar, cuando está más pendiente de su candidatura a la alcaldía de la capital. El otro, como es habitual en él, no se pronuncia. Y mientras, por unas cosas u otras nadie hace nada, resuenan las risotadas impunes del Presidente del Hércules refiriéndose al maldito penalti que se dejó Navas. En este país pasa de todo y sin embargo, nunca pasa nada.

Otro lunar más a la gestión de Ángel María Villar en la RFEF. A los escándalos por los viajes de los directivos de la Federación o al famoso Villarato, ahora debe unir esto. Un caso en el que nunca entrará, procediendo del mismo modo que en todos los anteriores. Quizás no entre por miedo a que le recuerden que él no hizo nada cuando salió a la luz el amaño de un Athletic-Levante, cuando los leones se jugaban la permanencia. Sea por lo que sea, Villar vuelve a optar por lo más fácil, no ensuciarse las manos, mientras el escaso prestigio que le quedaba se esfuma. Lo mismo puede decirse de Jaime Lissavetzky: recibiendo elogios por su labor en el CSD, pero cuando ha ocurrido algún escándalo sonado no se ha mojado. Su respuesta ante la Operación Puerto fue bastante tibia, al igual que con el asunto del Hércules. A pesar de que dentro de poco tenga una lucha feroz por la alcaldía de Madrid, aún sigue estando al frente del CSD: sigue ostentando el cargo y, por lo tanto, este asunto sigue siendo de su incumbencia.

La mayor enseñanza que nos legó el triunfo de la Selección en Sudáfrica fue que no todo vale para ganar. El juego sucio, la falta de limpieza, de elegancia nunca reciben recompensa. El triunfo del Mundial fue el de la clase, el del buen gusto, el del refinamiento. Y tanto la Real Federación Española de Fútbol como el Consejo Superior de Deportes están exentos de estas cualidades. Con su actitud, dejando sin castigo el amaño y la trampa, dan un mensaje equívoco. Somos campeones en el juego, pero no en los despachos. Porque además, el “caso Hércules” no ha trascendido los límites de la ética y la honradez. Es un asunto de Justicia. Y nadie hace nada: el Hércules disfrutará de un añito en la Liga de las Estrellas y los damnificados –como el Cádiz-, en una categoría inferior.

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viernes, 13 de agosto de 2010

El chiclanero Diego Reyes, la séptima incorporación de Suárez

El Cádiz Club de Fútbol ha hecho oficial el fichaje del chiclanero Diego Reyes, que la pasada temporada actuó en las filas del Castellón. Llega libre, después de que no renovara su contrato con el conjunto castellonense tras el descenso a Segunda B. Es por este motivo por el que el futbolista ha estado entrenándose con el Chiclana, a la espera de que se concretara su pase al Cádiz.

Firma por un año con opción a otro más y será presentado el próximo día diecisiete de agosto, aunque está previsto que se incorpore a los entrenamientos un día antes. Se trata de un lateral izquierdo con experiencia en la división de bronce del fútbol español, en la que ha jugado en el Real Betis B y en el Ceuta. En total, han sido ciento noventa y cuatro partidos los disputados por Diego Reyes en Segunda B. Comenzó su carrera deportiva en las filas del Betis B, con el que jugó cuatro campañas: de la 1999-2000 a la 2002-2003. Después dio el salto al Ceuta, en el que jugó dos temporadas más, siendo especialmente buena la última, en la que jugó treinta y cinco partidos y marcó cinco goles.

Gracias a ese buen año en el Ceuta logró pasar al Gimnástic de Tarragona. La 2005-2006 fue una temporada histórica en el equipo tarraconense, pues fue la de su retorno a Primera División. Cincuenta y seis años pasaron desde la última vez que el Gimnástic formó parte de la élite del fútbol español, y Diego Reyes jugó un papel destacado en el ascenso de categoría. Jugó treinta y un partidos, siendo clave para Luis César Sampedro. Pese al importante papel jugado, no debutó en Primera: se marchó traspasado al Córdoba.

En el equipo califal estuvo dos temporadas más y alternó tardes muy buenas con otras no tan brillantes. Esa irregularidad propició que en el tramo final de la temporada 2007-2008 apenas disputara minutos. Esta situación desencadenó la rescisión de su contrato, algo que, en palabras del director deportivo del equipo, Emilio Vega, era lo ideal para el futbolista, su agente y el entrenador del Córdoba. Firmó por el Castellón, en el que también ha jugado dos campañas antes de recalar en el Cádiz.

Llega al Cádiz con treinta y un años, dispuesto a luchar con Raúl López por el lateral izquierdo del equipo. Su experiencia y su veteranía son un aval importante para un jugador que también destaca por su polivalencia. Puede desempeñar tanto labores defensivas como ofensivas, gracias a su verticalidad. Buen fichaje a coste cero.

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miércoles, 11 de agosto de 2010

Falta gol

Una de las lecturas que pueden sacarse del LVI Trofeo Carranza es que al Cádiz Club de Fútbol le falta gol. Como en la pasada temporada, parece faltar un artillero fiable, que genere verdadero peligro y aproveche todas las oportunidades que le lleguen dentro del área. La única diferencia con la pasada temporada es que aún hay tiempo para fichar a un goleador.

En la plantilla hay, en estos momentos, tres delanteros en nómina: Arriaga, Hugo García y Toedtli, aunque, probablemente, este último no pueda vestirse de corto más. Ni Arriaga ni Hugo García convencen. El de Ermua se mueve bien, genera peligro, aprovecha los espacios, pero cuando se planta ante el portero falla. Lo hace todo prácticamente bien menos la definición final. Es llegar ante el portero y se achica. Pese a todo en sus dos últimos equipos ha sido un futbolista resolutivo y que se ha sentido importante: quince goles en el Real Jaén y ocho en el Alavés –habiendo jugado dieciocho partidos.

Lo más extraño es que, con estos guarismos en otros equipos, en el Cádiz aún no ha marcado en partido oficial. Cierto es que la pasada temporada Javi Gracia sólo contó con él en cinco partidos, en los que disputó los últimos minutos, pero aún así Arriaga contó con ocasiones claras para marcar. Dos de ellas son especialmente recordadas: ante el Elche en el Martínez Valero –cuando Willy Caballero le ganó un mano a mano en el último minuto- y contra Las Palmas en Carranza. No marcó ningún gol y al no aprovechar las escasas oportunidades con las que contó para erigirse en una alternativa a Ogbeche y Tristán, se marchó cedido en enero.

En esta pretemporada, en la que ha logrado marcar tres tantos, sigue adoleciendo de los mismos problemas de siempre. En el Trofeo un error en el control le impidió disparar a puerta contra el Atlético de Madrid. Contra el Atlético Sanluqueño llegó a fallar un gol a puerta vacía. Segunda B es una categoría que conoce, en la que ha jugado con tres equipos diferentes y en la que ha marcado cuarenta y tres goles –veinte con el Jaén, quince con el Athletic B y ocho con el Alavés. A pesar de estas cifras, y en vistas a su rendimiento con la camiseta amarilla, que Arriaga sea el delantero titular del Cádiz genera cierto desasosiego. Cabe esperar que si cuenta con más minutos y juega regularmente logre romper la mala racha.

El otro delantero disponible, Hugo García, no convence porque apenas se le ha visto. En el Trofeo Carranza jugó de titular contra el Sevilla, pero apenas entró en contacto con la pelota. Al final del partido alegó haberse sentido muy solo en punta. Quizás sea cierto, pero también debería haber intentado hacer algo más por entrar en contacto con el balón: retrasar un poco su posición, abrirse a las bandas para participar más… El suyo es un fichaje de futuro, que viene a cubrir una de las fichas sub-23 exigidas por la Federación. La pasada campaña jugó en el filial del Deportivo de la Coruña y logró anotar diez dianas. En teoría, este joven futbolista parte como suplente, a la espera de tener minutos para curtirse y ayudar al equipo.

La falta de gol también es extensible a otros jugadores, como Velasco o Fran Cortés. El primero va a tenerlo muy difícil esta temporada para competir en igualdad de condiciones con Enrique. Sigue sin romper, sin despuntar. Parece empeñado en hacer la guerra por su cuenta, en intentar una jugada individual imposible cuando la opción más sencilla –y quizás más beneficiosa para el equipo- sea el juego colectivo. Un ejemplo: en la final de consolación con el Sevilla, pudo controlar dentro del área un fantástico pase largo de Moke. Una vez dentro del área, intentó irse de Luna, pero no pudo. En vez de levantar la cabeza y buscar apoyos –que los había- Velasco intentó una vez más marcharse de su marcador y acabó perdiendo la pelota. Conoce la categoría, y eso juega a su favor, pero tiene mucho que mejorar.

Por su parte, Fran Cortés, ha pasado completamente desapercibido en el Trofeo Carranza. Ni contra el Atlético de Madrid ni contra el Sevilla fue capaz de mostrar sus cualidades, de entrar en juego, de asistir a sus compañeros. Y cuando el mediapunta no ayuda, el equipo se resiente y sufre más para ver puerta. Tiene que mostrarse más participativo si de verdad quiere ser importante en este Cádiz.

Hace falta fichar a un delantero. Un hombre con movilidad y con buena definición. Un hombre que aproveche los servicios desde las bandas. Gol. Hace falta fichar gol. Para no fiarlo todo, como ya ocurriera la pasada temporada, al acierto de Enrique. O a la inspiración de López Silva, o a las jugadas de Aarón Bueno.

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lunes, 9 de agosto de 2010

El equipo dio la cara en el Trofeo

Se acabó la participación del Cádiz en el LVI Trofeo Carranza, en el que ha acabado ocupando la cuarta posición. Quizás eso sea lo de menos, ya que lo más importante es la imagen mostrada por los jugadores que Vidakovic ha alineado a lo largo del torneo. El Cádiz ha dado la cara ante los dos rivales más potentes que participaban: el Atlético de Madrid y el Sevilla. Además, en ambos encuentros mereció algo más.

Si ante el Atlético de Madrid pudo verse al equipo que presumiblemente será titular en Liga –a excepción de Dieguito-, contra el Sevilla Vidakovic optó por darle una oportunidad a los teóricos suplentes –menos Aarón Bueno. Y no ha dejado mal sabor de boca. Han dominado durante muchos minutos al Sevilla, al que han forzado a desplazar en largo la pelota para superar la presión asfixiante a la que los jugadores amarillos le estaban sometiendo.

En el poco tiempo que lleva en el cargo, el entrenador bosnio ha conseguido que sus ideas cuajen en la plantilla: ambos equipos –tanto el titular como el suplente- han asimilado los conceptos y han jugado de una manera muy parecida. En los esquemas de Vidakovic entrar por las bandas es fundamental, y con este planteamiento pueden disfrutar mucho Enrique y Aarón Bueno. Gran fichaje el de este último futbolista, que ha dado una magnífica imagen en el Carranza. Dos goles y variadas muestras de sus virtudes: velocidad, verticalidad, centros de calidad, internadas por la banda y diagonales peligrosas. Habrá que verlo con el resto de los titulares desde el inicio, pero va a ser uno de los jugadores importantes de este equipo.

Buena imagen también la dada por Moke. Algo desapercibido ante el Atlético de Madrid, en la final de consolación demostró que puede ser un recambio de garantías cuando Álvaro Jurado necesite descanso. Es un futbolista que realiza un gran despliegue físico y que corta los balones del rival con seguridad y limpieza. Tampoco fue mala su distribución del juego contra el Sevilla, aunque es cierto que en la segunda mitad tuvo dos errores que pudieron costarle caros al Cádiz. Estos fallos fueron en la entrega del balón en la retaguardia, que propiciaron sendos disparos de Rodri –blocado en dos tiempos por Álvaro Campos- y de Negredo.

En la zaga Germán se erigió en el líder del equipo, demostrando también que cuando se le necesite cumplirá con su cometido. La defensa hizo un partido correcto, aunque Tiri sufrió mucho en el lateral zurdo, con José Carlos primero y con Jesús Navas después. Quizás de todos los canteranos alineados de inicio por Vidakovic, destacaron sobre el resto Lolo Armario y José Miguel Caballero. Lolo ha sido la gran sorpresa de la pretemporada: un jugador con las ideas claras, con mucha calidad y sin complejos. Caballero se mostró muy activo, intentando entrar siempre que pudo en contacto con el balón y, por si fuera poco, marcó un gol. Buen cabezazo ante el que nada pudo hacer Javi Varas.

De quien se espera bastante más es de Hugo García –prácticamente inédito- y del portero Álvaro Campos. Falló en el primer gol del Sevilla, al quedarse a media salida en el remate de cabeza de Fazio. Falló también en el tercero, al no reaccionar ante el bote que el balón dio en el centro de Navas. Durante todo el encuentro se mostró inseguro, alternando buenas paradas –como la que le hizo a Rodri tras el error de Moke- con fallos garrafales. Mucho tiene que mejorar el valenciano si quiere competir con Dani Miguélez por la portería del equipo esta temporada.

A pesar de que en el final del encuentro el partido se emborronó un poco, el Cádiz dio una muy grata imagen. Hablando del clima tenso del final del encuentro, habría que censurar el feo gesto de Álvaro Negredo en la celebración de su primer gol: la afición es soberana y en un partido amistoso, esos detalles sobran –más en un futbolista de su nivel- y lo único que consiguen es caldear los ánimos.

El Cádiz aguantó, tuvo el balón e inquietó al Sevilla. Como contra el Atlético de Madrid. Da la sensación de que el equipo va en el buen camino, que el trabajo realizado en esta pretemporada esta sirviendo para conformar un bloque de garantías, que cuida el juego y que espera ilusionar a la hinchada esta temporada. Falta corregir algunos errores defensivos y fichar a un delantero centro que aproveche las jugadas por la banda. Aún hay tiempo. Pero mientras tanto, este Cádiz tiene buena pinta.

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domingo, 8 de agosto de 2010

Un buen Cádiz pierde con el Sevilla FC

Con el pitido inicial del colegiado Figueroa Vázquez pudo verse a un Sevilla triangulando mucho, mientras que el Cádiz se caracterizó por ejercer una presión asfixiante desde posiciones muy adelantadas para dificultar la salida del balón hispalense. A los cuatro minutos de partido Carranza cantó el primer gol de su equipo, obra de José Miguel Caballero tras rematar de cabeza un saque de esquina botado magistralmente por Lolo Armario. Caballero saltó más que ningún defensor sevillista para adelantar al Cádiz.

Sin embargo, la alegría duró poco: apenas cinco minutos. Fue lo que tardó el Sevilla en instaurar las tablas en el marcador. El autor del gol, fue Fazio, que remató de cabeza un centro desde la izquierda de Cigarini. El defensor argentino del Sevilla se vio favorecido por la mala salida del cancerbero cadista Álvaro Campos. Con el 1-1 la zaga amarilla se puso algo más nerviosa y el Sevilla, viendo que era incapaz de superar la línea de presión de su rival, se dedicó a colocar balones largos buscando a Álvaro Negredo.

En el Cádiz destacó el congoleño Moke, que en este primer período se hizo con el centro del campo gracias a su poderío físico: robaba balones, los distribuía en corto con criterio y ejercía una importante labor de contención. Poco a poco el Cádiz fue despertando y empezó a atacar por las bandas. En una de esas jugadas llegó una bonita acción de ataque para los cadistas: Aarón Bueno se la dio a Tiri, que pisó el área sevillista y centró, pero con la mala suerte que ni Hugo García ni José Miguel Caballero –que intentó tocar la pelota de tacón- pudieran rematar a portería. Otra buena jugada para el Cádiz llegó tras un pase en largo hacia la derecha de Moke, al que llegó Velasco. El capitán amarillo controló en el área, pero fue incapaz de superar a Luna y la acción murió en el corner. Con empate a uno se llegó al descanso.

El Cádiz mantiene el nivel

El equipo que volvió del vestuario más enchufado fue el Cádiz. Los jugadores de Hristo Vidakovic hicieron gala de un juego vistoso, intentando entrar por las bandas –con Bueno y Pecci como principales puntales por la izquierda y la derecha, respectivamente- y manteniendo la presión asfixiante del primer período. Así, el balón le duraba poco al Sevilla. Pese a esto, la primera jugada de cierto peligro fue para los hispalenses, tras un nuevo fallo de Álvaro Campos. En esta ocasión, el guardameta no acertó a despejar con el pie una pelota que estaba en la frontal del área, propiciando que Rodri le ganara la partida. El atacante pudo irse del portero, pero fue incapaz de disparar y acabó centrando para que José Carlos rematara a puerta con timidez.

Fue el momento en el que Aarón Bueno dejó constancia de su calidad en dos jugadas prácticamente seguidas. En la primera y partiendo desde la banda izquierda, dibujó una diagonal hasta llegar al borde del área, donde se la cedió a Lolo Armario para que el canterano disparara a portería. En la segunda, centró desde la banda izquierda buscando a Velasco, que remató de cabeza.

Cuando mejor estaba jugando el Cádiz llegó el segundo gol del Sevilla. Su autor, Álvaro Negredo, que culminó una rápida jugada al primer toque entre Romaric y Rodri, batiendo a Campos con una preciosa vaselina. En su celebración el ariete madrileño tuvo un feo gesto con la afición gaditana, a la que mandó callar. Con el 1-2, Vidakovic movió el banquillo, haciendo que participaran en el partido Enrique y Fran Cortés, que entraron en sustitución de Velasco y José Miguel Caballero.

Extraño empate

Como le pasó al Cádiz en el primer tiempo, la alegría le duró poco al Sevilla. El combinado amarillo logró la igualada tras una rara jugada: Fazio creyó que Figueroa Vázquez había señalado falta en un empujón sobre Aarón Bueno y cogió la pelota con la mano. En ese instante el colegiado señaló la infracción del defensor argentino y en la falta sacada por Fran Cortés, pitó penalti tras una serie de agarrones dentro del área sevillista. El encargado de lanzar la pena máxima fue Aarón Bueno, que al igual que en el duelo contra el Atlético de Madrid, dejó claro que es todo un especialista: tomó carrerilla y engañó a Javi Varas disparando con suavidad.

El 2-2 obligó al entrenador del Sevilla, Antonio Álvarez, a introducir a Jesús Navas por Romaric. El internacional español fue vital para su equipo, ya que de sus botas nació la jugada que significaría el tercer y último tanto del Sevilla. Navas se internó en el área y, pese a estar rodeado por tres jugadores amarillos, pudo centrar buscando a Negredo. El balón antes de llegar a la posición de Álvaro Campos botó, propiciando que el portero cadista no lo cogiera. Negredo pudo controlarla y marcar a placer.

El final del partido se caracterizó por el carrusel de cambios de ambas escuadras –el Cádiz metió a Juanfer, Caballero, Cifuentes y Dieguito por Álvaro Campos, Lolo Armario, Germán y Hugo García- y por la excesiva dureza. De hecho, Cifuentes acabó siendo expulsado tras una tangana con Alfaro. El tenso final del encuentro no empañó el buen papel del Cádiz, que pese a salir derrotado, parece haber asimilado los conceptos del tándem Vidakovic-Ureña para esta temporada.

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Echada a andar ante su público

Echó el Cádiz del Centenario a andar ante su público y la impresión generalizada no fue mala. Quizás el sabor final fue agridulce por haber perdido en la lotería de los penaltis, donde más que el fallo de Tiri, condenó el error de Velasco en el quinto y decisivo lanzamiento. Ya marró un penalti en el amistoso ante el Sanluqueño y contra el Atlético de Madrid demostró que no debería lanzar ninguno más esta temporada: muy rápido y mirando al suelo. Normal que el balón no fuera ni a portería.

Una pena, pues la oportunidad de eliminar al Atlético de Madrid era muy grande y más con el juego desplegado por el equipo cadista. Le echó más ganas que el equipo colchonero, se lo tomó más en serio. Había ganas de agradar, la ilusión de un nuevo proyecto. A falta de que llegue un hombre gol, Vidakovic ya tiene perfilado el que va a ser el once titular amarillo. Y este equipo titular parece haber asimilado bien los conceptos que el entrenador ha estado enseñándoles desde el comienzo de la pretemporada.

El Cádiz movió bien la pelota, tanto en corto como en los desplazamientos en profundidad buscando la espalda de la zaga atlética. Gran parte de la culpa de que se jugara con tanto criterio la tuvo Álvaro Jurado. El cordobés es el dueño del centro del campo amarillo: roba con elegancia, distribuye con rapidez y se muestra solidario con sus compañeros. Cuando fue sustituido por Moke en el segundo tiempo el equipo lo notó. Junto a él, Carlos Caballero se mostró irregular. No le perdió la cara al partido, pero tardó más de la cuenta en dar el último pase a sus compañeros para rematar. Además, falló en un claro mano a mano con Joel.

También intentó jugar por las bandas, donde Dieguito demostró calidad y desparpajo. Curiosamente, es uno de los canteranos que más difícil va a tenerlo por competir por un puesto en la primera plantilla –pues tiene por delante a Aarón Bueno y al lesionado López Silva- pero con el que más está contando Vidakovic. Es, tras el madrileño Carlos Caballero, el segundo futbolista más usado por el técnico en los cuatro partidos que el Cádiz ha disputado. Mención especial merece Aarón Bueno: sólo pudo encarar en un par de ocasiones por la banda izquierda, pero demostró que calidad le sobra para volver loco a su marcador.

En defensa el equipo se mostró sólido, sobre todo hasta que Vidakovic movió el banquillo. Sin el paraguas de Álvaro Jurado en el centro del campo, el equipo quedó desguarecido. Fue el momento que aprovechó el Atlético de Madrid –que ya había puesto toda la dinamita sobre el terreno de juego- para atacar más a su rival. Cifuentes jugó a buen nivel, al igual que Tiri, que sustituyó al lesionado Raúl López. Si atrás destacó un futbolista sobre el resto fue Baquero. Sólido y limpio en el corte, otro buen fichaje. Mientras estuvo sobre el terreno de juego apenas inquietó el Kun Agüero. Puede formar una pareja interesante con Álvaro Silva, que se mostró esquizofrénico: en el primer tiempo dio mucha seguridad, pero en el segundo, cuando tuvo que jugar con Germán, volvió a parecerse al jugador de la pasada campaña. Además de la entrada que le valió la expulsión, le propinó un codazo sin balón a Raúl García que sobraba.

Otro que mostró dos caras fue Dani Miguélez. El cancerbero, por el que el club hizo un gran esfuerzo a principios de verano, dio una de cal y otra de arena. Realizó intervenciones de mucho mérito –en la primera parte fue una pesadilla para Diego Costa y Jurado- pero falló en la jugada decisiva. Debe aprender a templar los nervios y no tirarse encima del delantero como en el penalti que sirvió a la postre para que el Atlético empatara. Tampoco debería quedarse nunca a media salida, como en el gol fantasma de Jurado. Esos fallos en Liga pueden acabar costando muy caros.

Quizás en la zona del campo donde más vulnerable se mostró el Cádiz fue en la delantera. Arriaga continúa con sus problemas para ver puerta: dispuso de una clara oportunidad tras un centro desde la izquierda, pero ni siquiera pudo rematar bien al no haber controlado el balón. Puede ser un jugador interesante para Segunda B, pero de acuerdo con lo demostrado esta pretemporada no puede ser el delantero titular del equipo. Fran Cortés pasó desapercibido, con más pena que gloria. El canterano no puede desaprovechar más oportunidades si quiere sentirse importante esta temporada.

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sábado, 7 de agosto de 2010

Buena imagen

El Cádiz de Hristo Vidakovic se estrenaba ante su afición en el LVI Trofeo Carranza, ante el rey del torneo, el Atlético de Madrid. Los colchoneros llegaban a la Tacita de Plata sin Diego Forlán, pero con el Kun Agüero, que empezó el encuentro desde el banquillo. De hecho, el Atlético que se vio durante los primeros cuarenta y cinco minutos de juego distaba mucho de ser el equipo de gala de Quique Flores: un equipo plagado de suplentes, con la participación de Jurado como hombre de referencia en ataque.

Por su parte, y teniendo en cuenta la actual plantilla, el Cádiz se presentó ante su hinchada con un once inicial que perfectamente podría ser el que debute en Liga ante el Real Jaén en poco más de un mes: Dani Miguélez bajo palos, línea de cuatro defensas formada por Cifuentes, Álvaro Silva, Baquero y Raúl López; Caballero y Jurado en el centro del campo, Enrique y Dieguito en las bandas, Fran Cortés y Joseba Arriaga en la punta de ataque. Quizás la única sorpresa fuera la presencia de Dieguito en detrimento del recién llegado Aarón Bueno.

Con el pitido inicial del colegiado Ontanaya López pudo verse a un Cádiz bien plantado en el campo, con las ideas relativamente claras y con ganas de agradar. El equipo amarillo –completamente vestido de dicho color al estrenar la polémica primera equipación diseñada por Kelme-salió sin complejos, sin temer a un rival de mayor categoría como el rojiblanco. Llegaron a verse buenas triangulaciones de balón y buenos desplazamientos en profanidad que incomodaron a Perea y Juanito, centrales atléticos. De hecho, en uno de esos pases en profundidad pudo adelantarse el Cádiz: Caballero controló dentro del área y se plantó solo ante Joel, pero su disparo, raso y al pie del portero rival se marchó a saque de esquina.

El dominio del juego corría a cargo del Cádiz, sin embargo, el Atlético de Madrid dispuso de buenas oportunidades. Todas ellas en las botas de Jurado, que cada vez que arrancaba y encaraba a los centrales amarillos sacaba petróleo. Fueron ocasiones aisladas, que demostraban que el rival del Cádiz estaba ahí, aunque la posesión era local. En esta fase del partido se vio a un Carlos Caballero que falló bastante a la hora de dar el último pase a los delanteros: siempre lo daba demasiado tarde, cortando la acción de peligro. Al borde del descanso Vidakovic se vio obligado a hacer el primer cambio del partido: Raúl López se lesionó, teniendo que entrar el canterano Tiri en su lugar.

El mismo guión

El segundo tiempo se retrasó más de la cuenta porque se fue la luz del estadio. Tras el descanso ninguno de los dos equipos realizó cambios y el guión de la primera mitad parecía repetirse: el Cádiz era el que más peligro creaba. Esta superioridad cadista se producía gracias al gran trabajo de Álvaro Jurado en el centro del campo. El nuevo fichaje se erigió en el líder del equipo, robando balones, distribuyendo bien el juego y estando siempre bien posicionado. Pudo adelantarse en el marcador en un buen centro de Dieguito desde la izquierda buscando a Arriaga, que estaba completamente solo dentro del área, pero el vasco se equivocó en el control y ni siquiera llegó a disparar.

Descontento con su equipo, Quique Flores puso toda la carne en el asador: metió de un tacada a Reyes, Simao y al Kun Agüero. El Atlético notó los cambios, pues se volcó en busca del gol con un juego más vertical. Poco después Vidakovic también movió fichas: quitó a Jurado por Moke, a Baquero por Germán y a Enrique por Velasco. Sin Álvaro Jurado y Baquero el Cádiz sufrió más, dejándole más espacios al Kun y a Reyes, que tomaron el testigo de José Manuel Jurado. En una internada por la banda de Reyes, Tiri derribó al extremo rojiblanco dentro del área. Un penalti claro que Ontanaya López no señaló.

El colegiado tampoco concedió un gol fantasma al combinado colchonero. Jurado se plantó solo ante Dani Miguélez y aprovechando que el guardameta gaditano se había quedado a media salida, elevó la pelota por encima de él. Dani corrió para evitar que el balón entrara y llegó a sacarlo con apuros, aunque ya había traspasado la línea de gol. Sin embargo, ni Ontanaya ni su asistente consideraron que hubiera sido gol, para alivio del Cádiz. El entrenador cadista aprovechó para hacer otro cambio: quitó a Dieguito para que Aarón Bueno debutara con el equipo.

Penaltis

La entrada del extremo catalán le dio aire al equipo, y en las dos jugadas de ataque de las que disfrutó demostró que la velocidad y la verticalidad son algunas de sus virtudes. Durante todo el partido el Cádiz había adolecido de una falta de gol preocupante, pero pese a esto consiguió adelantarse en el marcador. Fue tras un claro penalti de Perea sobre Cifuentes, muy protestado por los jugadores atléticos –tuvo que abandonar su zona Quique Flores para clamar a sus futbolistas. El encargado de lanzar la pena máxima fue Aarón Bueno, que demostró que es un gran especialista: lo lanzó muy bien, suave, a un costado y dejando clavado al meta Joel.

Quedaban cinco minutos y el descuento, y el Cádiz sólo tenía que aguantar los ataques del Atlético, encerrándose atrás y juntando líneas. Inexplicablemente esto no pasó y el equipo dilapidó el trabajo del partido en los minutos finales. Le concedió más espacios al Kun Agüero, que dispuso de tres ocasiones. La primera, un mano a mano con Dani Miguélez –después de que ni Germán ni Álvaro Silva hicieran el menor intento de arrebatarle el balón al argentino- que se marchó fuera. La segunda, fue la jugada del empate: se internó en el área y allí, Dani Miguélez no pudo controlar los nervios y se tiró encima del delantero rojiblanco. Penalti claro y clamoroso que fue materializado por el propio Agüero. La alegría le duró a la parroquia gaditana apenas tres minutos. La tercera y última oportunidad del Kun fue en otro mano a mano en el que falló el ariete: en vez de disparar, intentó recrearse y Dani le robó con facilidad la pelota.

Finalmente, se llegó a la tanda de penaltis –aunque antes Ontanaya expulsó a Álvaro Silva por una dura entrada sobre Reyes. Sería desde la lotería de los once metros donde se decidiría la primera semifinal del Carranza. Una lotería, que no empezó mal para el Cádiz: después de que Simao y Bueno marcaran sus lanzamientos, Dani Miguélez le paró el disparo a Jurado con una preciosa estirada. Hasta el último lanzamiento ni Cádiz ni Atlético fallaron. Fue entonces cuando, con todo a favor, Velasco echó fuera su disparo, oportunidad para clasificar al Cádiz para la final. Y en la muerte súbita el Cádiz terminó de ser eliminado: Tiri no pudo batir a Joel.

Así, el Cádiz perdió por 6-5 en la tanda de penaltis y se veía apeado de su trofeo. En líneas generales, un buen partido del equipo de Vidakovic, al que aún le hace falta un delantero centro y solucionar algunos errores defensivos.

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jueves, 5 de agosto de 2010

La mala idea de quitar el azul, color del Cádiz CF

El pasado martes tuvo lugar la presentación de las equipaciones oficiales que el Cádiz Club de Fútbol vestirá a partir de la próxima temporada. Unas equipaciones elaboradas por la marca Kelme que han sido rápidamente criticadas por el grueso de la afición cadista. Tanto la vestimenta que el equipo llevará en sus compromisos como local y como visitante no son del agrado de la hinchada, que ve en ellas una falta de respeto hacia ellos y hacia el propio club. Algo que aumenta exponencialmente en este año 2010, señalado como el del Centenario del Cádiz.

Dicen que para saber quién se es, hay que saber de donde se viene. Y parece que los gestores de la entidad han olvidado esa máxima. Toda la vida el Cádiz se ha caracterizado por llevar una camiseta amarilla y unos pantalones azules. Ha sido la indumentaria habitual del club, aquella por la que su hinchada ha acabado identificando al equipo de sus amores. El azul en el pantalón ha sido una seña de identidad, forma parte de la historia del equipo, del imaginario colectivo. Las alarmas han saltado cuando en la presentación de la nueva indumentaria cadista, se ha visto que el tradicional pantalón azul ha sido sustituido por el amarillo. Así las cosas, el Cádiz de la temporada 2010-2011 vestirá completamente de amarillo.

Sin el azul en el pantalón, el Cádiz no es el Cádiz. Es otro equipo. Con todo amarillo, el Cádiz se asemeja más al Villarreal –al que por cierto, ya vistió la firma alicantina, con una camiseta amarilla y un pantalón azul. El asunto del pantalón azul no es baladí: forma parte de la historia del equipo. Es como si de repente el Real Madrid dejara de vestir completamente de blanco y llevara pantalones negros. Por ello mismo, resulta increíble que tanto el máximo accionista del club como los gestores del mismo hayan cometido esta metedura de pata, renunciando a una de las señas de identidad del equipo justo cuando va a cumplir un siglo de vida. Es incomprensible cómo Muñoz y compañía han podido dar el visto bueno a una equipación que rompe brutalmente con la historia y la tradición.

La afición se siente ultrajada, pues no reconoce en esta nueva indumentaria a su Cádiz. Mientras las muestras de descontento aumentan, desde el club se indica que no se va a cambiar esta polémica primera equipación. Una muestra más de lo distanciada que está la actual directiva del Cádiz de su afición, a la que se deben y ante la que deben rendir cuentas. No deja de ser un despropósito más en un año que debería ser de ensueño y que va a acabar en pesadilla. En el año del Centenario el Cádiz dejará de ser –en lo que ha sido su vestimenta tradicional- el Cádiz. Por mucho que haya que innovar en el diseño, por mucho que se pretenda lograr ventas de artículos del club, hay cosas que es mejor no tocar. Hay cambios que ofenden, que rompen con la historia y la tradición. Desde el club debería de haberse cuidado ese detalle antes de haberle dado el visto bueno a la propuesta de Kelme.

Tampoco ha resultado del agrado de la afición la segunda equipación del equipo. Pretende asemejarse a la de la selección de Croacia o a la del Boavista portugués. Sólo que en lugar de llevar cuadros rojos y blancos –en el caso del equipo balcánico- o negros y blancos –como el conjunto luso- los de la camiseta del Cádiz son amarillos y azules. El resultado es esperpéntico, más propio de un pijama o del ambiente circense que de un club de fútbol. Nuevamente, el cómo el club ha podido darle el visto bueno a esta indumentaria es un auténtico misterio.

Demasiado tienen el Cádiz y su afición con militar en su Centenario en una categoría que no es la suya como para, además, vestir unos colores que no son los suyos y que tampoco le corresponden. Para saber quién se es, hay que saber de dónde se viene. Y algunos parecen haberlo olvidado justo en el año en el que menos convenía olvidarlo.

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martes, 3 de agosto de 2010

Repaso a la pretemporada del Cádiz CF

A menos de una semana de saltar al césped del Ramón de Carranza para enfrentarse al Atlético de Madrid, el Cádiz de Hristo Vidakovic ha disputado tres encuentros amistosos en lo que va de pretemporada. Los rivales han sido de una entidad menor a la del conjunto amarillo, pero llegaron a poner en aprietos al Cádiz en algunas fases del partido. Una Selección de los equipos de la Villa de Rota, el Chiclana y el Atlético Sanluqueño han sido las primeras piedras de toque para el Cádiz.

Al final de los noventa minutos el Cádiz salió victorioso, aunque en todos los partidos se repitió el mismo guión, ya que los cadistas tuvieron que ir siempre a remolque en el marcador. Además, los goles de los rivales fueron pronto: en torno a los diez minutos de juego. Es precisamente a partir del gol en contra cuando los jugadores de Vidakovic parecen reaccionar y toman la iniciativa en el juego. El técnico balcánico dijo en su presentación como entrenador del Cádiz que era partidario de un juego ofensivo, de toque y vistoso. De momento el equipo está intentando seguir esas directrices, triangulando mucho y con gran protagonismo de las jugadas por las bandas.

En los dos primeros compromisos, ante Roteños y Chiclana, Vidakovic alineó dos equipos diferentes en cada tiempo. Ya en el tercer y último amistoso se jugó de inicio con un equipo en el que gozaron de más minutos los que, por el momento, parten con ventaja sobre sus compañeros para hacerse con la titularidad. Sin ir más lejos, la zaga alineada ante el Atlético Sanluqueño puede ser perfectamente la que juegue en la Liga, con Cifuentes en el lateral diestro, Raúl López en el izquierdo y con Álvaro Silva y Baquero como pareja de centrales.

En total, han defendido la elástica amarilla esta pretemporada veintisiete futbolistas: Dani, Pecci, Jesús, Álvaro Silva, Raúl López, Álvaro Jurado, Lolo Armario, Velasco, JM Caballero, Dieguito, Toedtli, Campos, Cifuentes, Rubén Díaz, Germán, Tiri, Juanito, Carlos Caballero, Enrique, Fran Cortés, Arriaga, Hugo García, Juanfer, Baquero, Moke, Juanito y Rubén Pérez. En estos tres partidos los jugadores que más han jugado han sido Carlos Caballero y Dieguito.

El entrenador busca probar jugadores, ver cuáles funcionan y cuáles no. Sobre todo, en lo que a los canteranos se refiere. De los futbolistas del filial utilizados han destacado por encima del resto Dieguito y Lolo Armario. El primero, por su descaro en la banda izquierda, que no está exento de recursos técnicos de calidad. El segundo, por su gran visión de juego, su capacidad para dar pases desde larga distancia y por su movilidad. Ambos jugadores están aprovechando la oportunidad que se les está brindando y van a luchar hasta el final por ser integrantes del primer equipo. También han cuajado buenos minutos José Miguel Caballero –en las jugadas de estrategia muestra la calidad que atesora- y Pecci. Quizás algo más flojo e inseguro se haya mostrado el lateral zurdo, Tiri.

El mayor problema de realizar tantas pruebas es que el equipo juega a ráfagas y con falta de compenetración. Quizás, es en el plano defensivo donde más se está notando esa falta de rodaje. Los cuatro goles recibidos por Dani Miguélez, Juanfer y Álvaro Campos han sido por fallos clamorosos atrás, que a estas alturas de competición no son preocupantes, pero que deberían erradicarse cuanto antes. El primero, ante el combinado de Rota, se produjo por un fallo a la hora de defender un balón largo que buscaba al ariete: la zaga acertó a cortar el pase, llegándole el despeje a Lolo Armario, que no pudo controlar y acabó perdiendo la pelota. Un delantero la cogió, no acertó a despejar Álvaro Silva y el atacante se plantó solo ante Dani Miguélez para marcar. De haber sido más contundente Silva, quizás el gol nunca hubiera subido al marcador.

El segundo tanto encajado, ante el Chiclana, fue por otro error garrafal, en esta ocasión del canterano Tiri. El Chiclana intentó meter un balón en profundidad al que llegó el lateral zurdo cadista, que decidió retrasar el balón hacia su portero, con tal mala suerte que el envío se quedó corto. El atacante rival, Julio, le ganó la espalda y batió con un disparo lejano a Juanfer. En esta ocasión, los nervios le jugaron una mala pasada a un futbolista que está llamado a ser, en un futuro, un hombre clave en el Cádiz Club de Fútbol. Finalmente, en el último amistoso ante el Atlético Sanluqueño se recibieron dos goles: el primero, en un corner mal defendido; el segundo, tras un centro desde la banda izquierda en el que la defensa se quedó inexplicablemente mirando hasta que recibió dentro del área Antoñito, que batió a placer a Dani Miguélez.

En ataque el equipo funciona mejor, sobre todo cuando veteranos como Enrique entran en juego. Se han marcado ocho goles, pero se han fallado bastantes más. Joseba Arriaga sigue peleado con el gol, y a pesar de haber visto puerta ante el Sanluqueño –tras aprovechar un pase de la muerte de Enrique- falla muchas ocasiones claras para marcar. Sin ir más lejos, antes del descanso del último amistoso, pudo haber marcado, pues tenía la portería completamente vacía, pero su disparo se marchó fuera. El recién llegado Hugo García ha marcado un tanto –ante el combinado Roteño, tras recibir un gran pase lejano de Germán- y ha dispuesto de buenas oportunidades para aumentar su cuenta. Otro que también ha visto puerta en esta pretemporada ha sido Velasco, que remató de volea un magnífico centro de Pecci para empatar en Rota. Enrique hizo un gran gol contra el Atlético Sanluqueño, tras controlar un buen centro de Cifuentes y recortar al cancerbero rival.

Hasta la fecha, el máximo artillero del Cádiz es Carlos Caballero, autor de dos dianas –que pueden ser tres, pues propició con un disparo lejano el gol que acabó introduciendo dentro de su portería Chiqui en El Palmar. El madrileño parece haber empezado esta nueva temporada con ganas, intentando demostrar que puede rendir a un nivel superior al mostrado el año anterior. Tanto Enrique como Cifuentes están en plena forma, participativos y asumiendo responsabilidades. De los cinco nuevos fichajes que de momento se han vestido de corto, han dejado mejor sabor de boca Álvaro Jurado y Hugo García. El central Baquero pudo marcar en su debut, logrando la igualada en Chiclana.

Queda menos de un mes para que el equipo debute en competición oficial y aún queda bastante por hacer. Poco a poco Vidakovic va perfilando su plantilla, analizando canteranos y a los recién llegados. Ante el Atlético de Madrid, en la que va a ser la presentación del equipo ante su afición en el Trofeo Carranza, el Cádiz tendrá la prueba más complicada de esta pretemporada. El objetivo, independientemente de ganar o no, será el de dar una buena imagen y demostrar que el proyecto sigue mejorando.

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lunes, 2 de agosto de 2010

Aarón Bueno, el sexto de Suárez, ya fue presentado

El Cádiz Club de Fútbol presentó a su sexto fichaje para la temporada 2010-2011: Aarón Bueno. Futbolista joven –veintisiete años cumplirá en octubre- pero con experiencia en Segunda B, en la que ha jugado durante toda su trayectoria futbolística. Debutó en el Gramanet a los diecinueve años, llegando a jugar un papel destacado en la eliminatoria de Copa del Rey que enfrentó a su equipo y al Fútbol Club Barcelona. El premio a su destacado año le llegó en forma de convocatoria para disputar el amistoso que enfrentó a la selección autonómica de Cataluña y a la de Ecuador.

Del Gramanet dio el salto al Levante, donde actuó en el equipo filial, coincidiendo con el guardameta del Cádiz Álvaro Campos. Tras cuatro años en el filial granota y sin tener opción a debutar con el primer equipo hizo las maletas para jugar en el Atlético Baleares. Allí volvió a deslumbrar, al marcar siete tantos en treinta y dos encuentros. Su buen año le llevó a dar el salto al Ceuta la pasada campaña. En el equipo ceutí refrendó lo mostrado en el Atlético Baleares, jugando a un gran nivel: quince goles en treinta y cinco encuentros. Su gran temporada hizo que equipos de Segunda División como el Recreativo de Huelva o el Girona se interesaran en él, pero finalmente el Cádiz ha logrado llevarse el gato al agua.

Su demarcación es la de extremo zurdo y para hacerse con un puesto en el once titular de Vidakovic deberá pelear con el onubense López Silva. Destaca por su velocidad y su verticalidad, siendo un verdadero quebradero de cabeza para los defensores encargados de cubrirle. Además, con su fichaje, el Cádiz le arrebata a un posible rival directo como es el Ceuta un jugador importante.

En su presentación ante los medios de comunicación como nuevo integrante de la plantilla cadista estuvo acompañado por Roberto Suárez, que lo calificó como un jugador con desborde y gran facilidad para asistir a sus compañeros. Suárez hizo referencia a sus números en la pasada temporada en el Ceuta, indicando que era la primera opción para el puesto de extremo izquierdo, a la vez que se alegró de haber conseguido su fichaje.

Por su parte, Aarón Bueno agradeció la paciencia que tuvo el Cádiz por haber esperado a que se resolviera su situación con respecto a los clubes de Segunda División que se interesaron en él. De hecho, su verdadero objetivo era dar el salto a la categoría de plata del fútbol español. Pese a todo, la motivación que le llevó a aceptar la oferta amarilla fue la “gran repercusión nacional del club” además de su masa social. Hablando sobre sus virtudes, se definió como un futbolista veloz al que le gusta encarar al portero y en su facilidad para los lanzamientos desde el punto de penalti.

Se trata, por tanto, de un fichaje de calidad, llamado a tener responsabilidad en un equipo que debe buscar el ascenso de manera imperiosa y que podría venir acompañado en los próximos días por su hermano Nakor.

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Competición

Es en momentos de la temporada cuando un equipo de fútbol se parece más a la preparación de un bólido de carreras. La mal llamada pre-temporada –pues en el mismo momento en que una campaña termina empieza otra y con ella, la competición- sería equiparable a los entrenamientos libres antes de la disputa de un gran premio. Es el momento en el que se realizan pruebas, se termina la puesta a punto del equipo, se analiza su rendimiento, se ven sus virtudes y carencias… Dentro del período veraniego hay dos fases bien diferenciadas, que también obtienen su correspondencia con el mundo del motor: la adquisición de fichajes y los partidos amistosos.

Primeramente, hay que hacer un coche fiable, rápido y ganador. Para ello hay que mejorar las prestaciones del modelo anterior, analizando cómo mejorarlo, viendo qué piezas habría que sustituir. Quitar y poner. Mejorar. Es el momento en el que los ingenieros deben esforzarse al máximo por hacer un coche que supere las prestaciones del año anterior. Empieza la competición, la lucha: son varios equipos los interesados en hacerse con los servicios de un mismo futbolista. La igualdad en Segunda B es máxima y por un mínimo detalle la balanza se acaba decantando a favor de un equipo en concreto. El Cádiz tiene un problema: no sólo tiene que luchar contra equipos encuadrados en otros grupos por la adquisición de jugadores –como el Real Oviedo, el Pontevedra o el Alavés- sino que tiene al enemigo en casa, en el mismo Grupo IV de Segunda B.

El llamado grupo andaluz siempre ha sido de los más igualados de la categoría y este año esa igualdad va a ir en aumento. Parecía que el Cádiz iba a tener que preocuparse única y exclusivamente del Real Murcia –descendido como el conjunto amarillo de Segunda División- pero otros equipos, como Puertollano, Real Jaén y Ceuta, se están moviendo bien. En total, cinco gallos para copar los primeros puestos de la parrilla de salida, de la clasificación. Cinco equipos para cuatro puestos. Cinco equipos que, conscientes de ello, están empezando a competir entre ellos para adquirir jugadores –como el caso de Berrocal, por el que estaba interesado el Cádiz y que finalmente recaló en el Ceuta.

Tardó, pero parece que Suárez ha cogido carrerilla y las incorporaciones han dejado de brillar por su ausencia. En prácticamente quince días han llegado seis caras nuevas. Muy lejos aún del Ceuta de Peguero, pero junto con lo que ya había está sirviendo para conformar un bloque de garantías. El Cádiz deberá seguir fichando durante todo el mes de agosto, pero la inquietud que pudiera haber entre los aficionados al ver que treinta días después del descenso no llegaba incorporación alguna ha quedado mitigada.

En esta puesta a punto del equipo también jugará un papel importante Hristo Vidakovic. Él es el encargado de hacer que las piezas que le traiga la dirección deportiva del club se acoplen y funcionen. El bosnio deberá preparar físicamente a sus futbolistas de cara a la dura temporada que se avecina, deberá ser quien les proporcione una idea de juego, el que deberá elegir quiénes serán los once elegidos que salten al césped. Vidakovic será quien traslade la competición de los despachos al campo de entrenamiento.

Después, los amistosos de pre-temporada sirven para ver si las piezas adquiridas se acoplan, si el coche funciona. No dan títulos, pero su importancia radica en que se mide la fiabilidad del equipo, ver cómo se acoplan todos los jugadores: los nuevos, los veteranos y los canteranos. Se dan las primeras vueltas al circuito y de manera indirecta se compite con los rivales: ver quién llega más fuerte a la primera jornada de Liga, quién está más preparado. Quizás, en la situación actual del Cádiz Club de Fútbol –y en vistas al calendario- ser el más rápido tras el pistoletazo de salida sea más importante que nunca: en la primera jornada le espera el Real Jaén y en la tercera, el Real Murcia. Ambos duelos, en Carranza. Ganarlos será vital para poner tierra de por medio con dos rivales directos y para meterle el miedo en el cuerpo a los otros dos gallitos del Grupo IV.

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