jueves, 31 de marzo de 2011

Semáforo en verde

La enfermería se vacía. Esta semana han recibido el alta médica dos jugadores que llevaban lesionados desde hacía bastantes jornadas: Pedro Baquero y Aarón Bueno. También parece que Antonio Moreno, que tuvo que abandonar el partido de la pasada jornada contra el Lucena por unas molestias, no causará baja en el difícil compromiso contra el Lorca Atlético. Por tanto, buenas noticias para un Cádiz que lleva varias semanas lastrado por las sanciones y las lesiones (de hecho, aún tiene lesionados a Dani Miguélez y a Álvaro Silva)

Pedro Baquero con total seguridad volverá a vestirse de corto contra el Lorca Atlético. El central onubense se ha perdido las seis últimas jornadas ligueras por una inoportuna lesión que se produjo contra el Estepona. Pudo haber regresado a los terrenos de juego en el último partido del equipo, aunque por precaución se prefirió post-ponerle el alta médica hasta esta semana. Sin apenas tiempo para recuperar el ritmo de competición, Baquero formará en la línea defensiva junto a José Serrano en el Artés Carrasco: el equipo no tiene más centrales. Una gran noticia, pues Baquero era un futbolista fundamental hasta su lesión y que, sin duda, colaborará a que el equipo recupere la seguridad perdida en la zaga.

Aarón Bueno también ha recibido el alta médica tras su lesión de pubis. Lleva sin acudir a una convocatoria del equipo desde la jornada veintisiete, cuando disputó la última media hora del partido del Cádiz contra el Poli Ejido. Antes de ir a visitar al Ceuta, su anterior equipo, se lesionó en el abductor. Una lesión que lo ha lastrado y que ha provocado que no estuviera disponible (además de contra los caballas) para los compromisos con el San Roque Lepe, el Écija y el Lucena. Cuatro jornadas sin Aarón Bueno, que volverá al equipo para intentar ponerles las cosas difíciles a Juanse Pegalajar y a López Silva. También una buena noticia, pues tanto tiempo en el dique seco puede provocar que el extremo cadista vuelva a demostrar todo el fútbol que atesoran sus botas.

Por un motivo diferente estuvo ausente la pasada jornada José Miguel Caballero. Cumplió ciclo de amonestaciones y no pudo jugar en el doble pivote contra el Lucena. Ahora, una vez cumplido el partido de sanción, vuelve a estar disponible para Jose González. Más que probablemente el chiclanero forme pareja en el centro del campo con Moke, su compañero de fatigas en los últimos encuentros.

Finalmente, Antonio Moreno podrá ser convocado por Jose González esta jornada. Mucho se ha dudado de ello, después de que un golpe en el tobillo propiciara su sustitución en el segundo tiempo la pasada jornada. El malagueño tendrá así una nueva oportunidad para demostrar que es el nueve que necesita el Cádiz, pues en las últimas jornadas, quien mayor lustre está dando a la delantera está siendo Sergio Pachón, entrando desde el banquillo.

Por tanto, el Cádiz podrá contar con prácticamente con todos sus efectivos para medirse al Lorca. Un partido vital, fundamental, en el que los amarillos se juegan poco más que la vida. La temporada está en juego: una derrota u otro empate alejaría más al Cádiz del objetivo del play-off.

Link

Entrevista a Olivares, central del Lorca

“MARCAR EN CARRANZA ES UN RECUERDO QUE ESPERO GUARDAR SIEMPRE”

José Carlos Olivares Vílchez (Puerto Lumbreras, 6-03-1979) marcó el gol de la victoria del Lorca en Carranza. El central murciano, con una gran experiencia en la categoría, es un futbolista clave en el equipo de Benigno Sánchez Yepes. Antes del trascendental encuentro entre el Lorca y el Cádiz, atiende amablemente a Cadistasfinos.com dando sus impresiones sobre el partido y la situación de su club.

Después de tres derrotas consecutivas, ¿confía el Lorca Atlético en ganar al Cádiz?

Sabemos que es un reto complicado, pero también que con sacrificio podemos ganar a cualquiera.

En su opinión, ¿a qué se debe este bache por el que está pasando su equipo? ¿Le preocupa el futuro calendario que tendrán que afrontar?

Creo que estamos en uno de esos momentos en los que cada error que cometemos es aprovechado al máximo por nuestros rivales, y a la vez, nos está faltando acierto de cara a portería. La dificultad del calendario va a depender sobre todo del nivel que seamos capaces de mostrar en cada partido, aún sabiendo de la entidad de nuestros rivales.

¿Cómo ven al Cádiz? ¿Les preocupa que pueda llegar a Lorca con el orgullo herido?

El Cádiz es un grande del fútbol nacional, y sea cual sea su situación esto no va a cambiar. Los dos equipos nos jugamos mucho, por lo que la motivación de ambos va a ser máxima.

Si tuviera que destacar a un solo futbolista del Cádiz, ¿a quién sería? ¿Por qué?

Es difícil destacar a alguien en este equipo, ya que todos tienen un gran nivel.

En el partido de la primera vuelta el Lorca se llevó los tres puntos y usted logró el segundo gol de su equipo. ¿Qué recuerda de aquel encuentro? ¿Cree que puede verse algo similar en su estadio?

Marcar en un escenario como el Carranza y ante un gran equipo no se olvida. Es un recuerdo que espero guardar para siempre. Ojalá que pueda repetirlo, pero lo que más me importa es ganar.

¿Con qué se queda de su trayectoria profesional?

Son muchos recuerdos… Pero lo que más me llena es saber que en cada minuto de cada entrenamiento o partido he dado lo que tenía.

Tiene una dilatada trayectoria en Segunda División B, pues ha podido vivir ascensos de categoría, cuando estuvo en las filas del Almería y luchas por permanecer en la categoría, como la pasada temporada o esta. ¿Qué es más duro para un futbolista?

Lo más duro para un futbolista son las lesiones, aunque yo en ese aspecto soy un privilegiado. Otra circunstancia muy injusta es que en muchísimos casos tengamos que suplicar para cobrar lo que nos corresponde, aunque por fortuna este año tenemos un presidente que es muy serio. Estar arriba o abajo forma parte de la competición y, por lo tanto, del oficio.

Pudo jugar en el desaparecido Lorca Deportiva. ¿Cómo ha reaccionado la ciudad y la afición tras la aparición del Lorca Atlético?

La afición está muy fría… Con la crisis que vivimos y tras tantos desencantos deportivos les está costando volver al fútbol.

Cuando usted estuvo en las categorías inferiores del club, el Murcia se encontraba en Segunda B. ¿Qué es lo más peligroso de esta categoría para un club grande?

La exigencia, a veces desmedida, para estar siempre en la cumbre. El nombre no siempre te garantiza resultados, y lo realmente importante es ser competitivo a lo largo de la temporada.

La gran revelación de esta segunda vuelta es el Caravaca, que ha experimentado una remontada increíble con respecto a la primera mitad del campeonato. ¿Cómo ve a su ex equipo?

Es sorprendente, ya que atraviesan graves problemas económicos. Creo que es un gran ejemplo de dignidad profesional.

¿Quiénes son los posibles rivales del Lorca Atlético? ¿Cómo ve la situación por la parte baja de la clasificación?

Creo que los que están en descenso lo tienen muy complicado para salir. Hay un puesto de promoción para cuatro o cinco equipos… Ahí va a estar la pelea.

¿Cómo ve la situación por la parte alta? ¿Quiénes jugarán el play-off?

Para mí Murcia y Sevilla Atlético son seguros, pero la verdad es que no miro mucho esa parte de la tabla.

Link

miércoles, 30 de marzo de 2011

La cantera: Un problema y su análisis

“Afición, éxitos y cantera”. Tres pilares en los que debía asentarse el Cádiz de Enrique Huguet, supuestamente libre de la perniciosa influencia de Antonio Muñoz. La cantera, un pilar sobre el que se iba a apoyar el Cádiz que construyera, prácticamente desde cero, Roberto Suárez. La presencia de Rubén Díaz la pasada jornada sobre el césped de Carranza -más lo ocurrido con Dieguito- es una razón más que poderosa para reflexionar sobre la situación que actualmente atraviesa la cantera cadista.

Existe cierta nostalgia de aquellos años gloriosos en los que la cantera cadista era un gran vivero de futbolistas, un verdadero pilar en el que apoyarse. Se habla mucho de la necesidad de “gaditanizar” al equipo, de volver a una base común, a un pasado brillante. Eran otros tiempos y considero que hacer referencia a ellos puede acabar causando más mal que bien.

Lo cierto es que, cuando llegamos prácticamente al final de la temporada regular 2010-2011, el protagonismo que ha tenido la cantera amarilla en el primer equipo ha sido escaso. La cobardía y la desconfianza, por un lado, y el no merecerlo, por otro, han propiciado que apenas se cumpla, en lo referente a la cantera, la consigna de principio de temporada.

JUGADOR

POSICIÓN

PJ LIGA

G LIGA

PJ COPA

G COPA

Dani Miguélez

Portero

12

-13

1

-1

Pecci

Defensa

1

0

2

0

Tiri

Defensa

0

0

1

0

Rubén Díaz

Defensa

1

0

1

0

Germán

Defensa

0

0

2

0

Lolo Armario

Centrocampista

0

0

2

0

José Miguel Caballero

Centrocampista

20

2

2

2

Fran Cortés

Centrocampista

16

1

1

0

Dieguito

Extremo

3

0

3

1


Cobardía, porque en verano había cuatro canteranos en el primer equipo: dos que ya habían formado parte del conjunto en las últimas campañas -Dani Miguélez y Fran Cortés- y otros dos que, más que por méritos, parecían estar por la edad o porque el Cádiz era su salida más lógica y posible -Germán y José Miguel Caballero. Durante un breve período de tiempo pareció apostarse con más fuerza por Dieguito, aunque en cuanto los jugadores del primer equipo que jugaban en su posición estuvieron a pleno rendimiento, se le volvió a enviar al Cádiz B.

De los cuatro canteranos con los que se contó desde el comienzo de temporada, el que mejor parado ha salido ha sido José Miguel Caballero. El chiclanero es un fijo en el centro del campo, después de que Vidakovic le diera la alternativa contra el Écija. Fran Cortés partía con el cartel de titular indiscutible, en el que se pensaba -un servidor se incluye- que iba a ser el año de su consagración. No va a poder quitarse el sambenito de “eterna promesa” del Cádiz, pues este año tampoco ha eclosionado y se le ha acabado el crédito. Dani Miguélez perdió el sitio a favor de Álvaro Campos, en el que iba a ser “su gran año” y cuando lo recuperó, se lesionó de gravedad. Germán, al que apuntaban desde hace un par de años como el central con mayor proyección de los escalafones inferiores, pasó con más pena que gloria por el Cádiz: se marchó en enero al San Fernando, sin haberse vestido de corto en Liga.

Este panorama con los cuatro abanderados del filial en el primer equipo -sólo ha salido bien José Miguel Caballero, a base de mucho trabajo, pues le costó entrar en los planes de Vidakovic- es también muy sintomático de la realidad de la cantera cadista. Se presenta así, el segundo factor: la falta de merecimiento de llegar al primer equipo. Lo fácil es decir que al filial no se le dan oportunidades -parte de razón hay- pero hay que tener en cuenta que, a poco que hubiera en los escalafones inferiores del club un jugador que despuntara mínimamente, llegaría al Cádiz. Y más en la situación por la que atraviesa el club actualmente.

Como muestra –aunque no es un canterano, obviamente- tenemos a Juanse Pegalajar. Un chico que llega de Tercera División -precisamente, la misma categoría en la que se encuentra el filial cadista- y que en teoría viene para ayudar al filial, como apuesta de futuro, que acaba asentándose en el primer equipo y liderándolo durante cuatro jornadas.

No es que impere la cobardía -que también- sino que el nivel del filial no es el adecuado para el primer equipo en estos momentos. El jugador del filial no puede esperar que las puertas del vestuario del primer equipo estén abiertas de par en par, aguardando su llegada. Lo más seguro es que la encuentre cerrada a cal y canto, con pestillos, candados y cadenas. Una actitud más que generalizada, pues en el fútbol actual se prefiere el producto foráneo antes que el cocinado en casa; postura tal vez comprensible en los equipos adinerados, pero a todas luces ilógica en clubes más modestos, que deberían nutrirse de los frutos de su tierra. Por ello, el jugador del filial tiene que demostrar su valía, su calidad, su ambición. Derribar la puerta del vestuario del primer equipo, entrar en él y usurparle a quien sea el sitio para demostrar que merece estar ahí.

Hacen falta más ganas y ambición. No hablo de que todo el producto que salga de la cantera del club tenga que ser como un perro de presa. La ambición, las ganas por triunfar y el amor propio no están reñidos con la calidad. Del primer equipo se van a encontrar con miles de trabas por entrar, por lo que deberían demostrar que están preparados jugando en el B. Y, francamente, a tenor de la clasificación del Cádiz B en el Grupo X de Tercera División -decimoséptimo, con treinta y tres puntos y a tres puntos del descenso- es difícil pensar que sus jugadores puedan estar preparados para jugar en el primer equipo en una categoría superior.

Ese es el tercer factor, la desconfianza, que aumenta el miedo y se ve alimentada por el rendimiento del filial en sus partidos. El Cádiz B tiene jugadores como Juanito Argudo, Dieguito, Lolo Armario o Javi Catalán que perfectamente podrían estar en el primer equipo. ¿Qué falla? Tal vez, como en la sociedad en general, esperar a que una instancia superior te solucione los problemas. Esperamos, esperamos y esperamos, sin iniciativa, a que los problemas se solucionen solos o a que alguien venga y nos los arregle. Falta iniciativa. Falta ambición. Sólo así, se podrá vencer el miedo y la desconfianza de los jerifaltes de turno.

Sólo así se ganarán un puesto más que merecido en el primer equipo, pudiendo jugar en el equipo de su tierra, en su estadio y ante su gente. Sólo así se podrá hablar de la cantera como pilar o bastón en el que pueda apoyarse el Cádiz. Mientras tanto, sólo serán palabras bonitas, que por culpa de las dos partes implicadas no llegarán a cumplirse. Hace falta una profunda reflexión del asunto, para que la cantera, verdaderamente, pueda ser un pilar de este Cádiz.

Link

martes, 29 de marzo de 2011

Entrevista a Ramón Verdú

“CÁDIZ Y XEREZ DEBERÍAN APOYARSE COMO LOS EQUIPOS VASCOS”

Ramón Verdú Montes (Jerez de la Frontera, 7-05-1984) lateral del Lorca Atlético, que tuvo un destacado papel en el duelo de la primera vuelta: inauguró el marcador tras transformar un penalti. El jerezano, que reconoce no entender los niveles alcanzados en la rivalidad entre el equipo de su ciudad y el Cádiz, concede esta entrevista para Cadistasfinos.com, en la que analiza la situación de su equipo y la del conjunto amarillo. Un partido vital para ambos contendientes.

¿Cómo llega el Lorca Atlético al partido contra el Cádiz?

El equipo viene de tres derrotas consecutivas, creo que injustas, ya que estamos teniendo muchas ocasiones de gol pero no tenemos fortuna, además de que en los dos últimos partidos nos hemos metido dos autogoles que nos ponían por detrás en el marcador y ya teníamos que ir a remolque.

En su estadio ya cayó el líder en la primera vuelta, ¿confían en repetir triunfo ante el Cádiz?

Claro que sí. Ya demostramos en el Carranza de lo que éramos capaces de hacer.

En el encuentro jugado en Carranza usted tuvo un papel destacado, marcando el primero de los dos tantos de su equipo. ¿Qué recuerda de aquel encuentro? ¿Dónde pudo estar la clave del triunfo?

Para mí fue un partido muy especial, que no olvidare jamás. Ellos tenían mucha presión porque los resultados que estaban teniendo eran complicados y sabíamos que si pasaban los minutos y no conseguían ponerse por delante en el marcador la afición podía echarse muy encima de ellos y así fue. Encima tuvimos la suerte de ponernos por delante. Aunque tengo que destacar que la afición no paró en todo momento de animarles, es una afición fantástica.

¿Cómo ven al Cádiz? ¿Lo consideran un conjunto irregular? ¿En qué ha cambiado desde que se midieron a ellos en la primera vuelta?

Bueno parece que no terminan de encontrar su mejor momento y llegan con una derrota en Écija y un empate en casa. Tienen un equipazo y espero que se metan en play-off.

¿Qué han aportado los fichajes invernales a su equipo?

Hemos mejorado mucho el nivel de la plantilla y la competitividad. Además de aportarnos mucha calidad.

Jerezano y formado en las categorías inferiores del Xerez. ¿Qué significa para usted enfrentarse al Cádiz? ¿Comprende el grado que ha alcanzado la rivalidad entre ambos equipos?

Yo no soy de esos jerezanos que entiende la rivalidad entre vecinos. Pienso que debería existir pique, pero no hasta los extremos donde se llega. Es más, deberíamos apoyarnos, como hacen los equipos vascos.

¿Con qué se queda de su paso por el Xerez? ¿Qué aprendió?

Fue muy bonito porque hacíamos un fútbol diferente: jugábamos bastante bien y disfruté muchísimo en esa etapa. Encima tuve la suerte de entrenar bastante tiempo con el primer equipo, con Pepe Murcia y aprendí muchísimo.

Si tuviera que destacar una virtud suya sobre el terreno de juego, ¿cuál sería?

Me considero un lateral rápido, que intenta saca el balón jugado y creo que mi principal virtud es el golpeo de balón parado.

¿Cómo fue la pasada temporada en el extinto Lorca Deportiva? ¿Cómo ha respondido la afición con respecto al nuevo club de la ciudad?

El año pasado deportivamente fue muy bueno. Hice bastantes goles, nueve, a pesar de ser lateral y llegamos a la final de la Copa Federación. En lo extradeportivo nos engañaron en todo momento y fueron seis meses los que nos dejaron a deber. Lo pasamos muy mal. Este año la afición no termina de engancharse porque ha sufrido ya muchos engaños, pero estoy seguro de que el año que viene se van a animar muchos más aficionados.

Tienen que jugar de aquí a final de temporada con dos equipos con aspiraciones de ascender y a otros cinco inmersos, de una forma u otra, por no bajar. ¿Cree que el Lorca Atlético puede erigirse en uno de los jueces de la competición?

No lo pienso porque nosotros mismos nos jugamos mucho y hay muchos enfrentamientos directos, tanto para los play-off como por no descender.

¿Cómo ve la lucha por el ascenso en el Grupo IV? ¿Se atreve a aventurar quiénes serán los cuatro elegidos a final de temporada?

Va a ser una lucha muy disputada hasta el final. Murcia y Sevilla Atlético se van a meter seguro y los otros dos puestos se los van a jugar San Roque, Cádiz y Melilla. Yo creo que el San Roque y espero que el Cádiz, terminarán por completar los play-off.

Link

La gira murciana

Sin tiempo para reponerse de los últimos errores del equipo, toca afrontar el próximo bloque del calendario del Grupo IV de Segunda B. El Cádiz deberá medirse a tres conjuntos de la Región de Murcia, que atraviesan por una complicada situación. Lorca Atlético, Caravaca y Jumilla serán los rivales. Los tres, en mayor o menor medida, inmersos en la lucha por no perder la categoría. Por tanto, rivales con una dificultad añadida (o si no, que se lo digan al Sevilla Atlético, que empató a tres contra el Caravaca esta pasada jornada)

A estas alturas, no existe diferencia entre un rival grande y un rival de la zona baja de la clasificación. Ambos tienen objetivos igualmente importantes: el grande (como en el caso del Cádiz) lucha por abandonar la Segunda B, ascendiendo de categoría; el equipo de la zona baja, lucha desesperadamente por no abandonar la división de bronce del fútbol español. Por esta necesidad, por no regresar a Tercera División, estos equipos se vuelven verdaderamente peligrosos cuando todo está en juego: saben que cada punto, cada gol, puede marcar la diferencia con sus rivales directos. En circunstancias normales, son esta clase de equipos los que más se le atragantan al Cádiz. Teniendo en cuenta la debilidad e inseguridad mostrada en las últimas fechas por el equipo cadista, la dificultad aumenta.

El primer rival será el Lorca Atlético, que ocupa la decimocuarta posición. Están un punto por encima del Betis B, equipo que jugaría la promoción para no descender y a seis del Alcalá, primer equipo que marca el descenso directo a Tercera. Es el único rival de la “gira murciana” que sabe lo que es ganar al Cádiz. Lo hizo en la primera vuelta, en el Ramón de Carranza por 1-2. Fue el último partido de Risto Vidakovic al frente de la nave cadista. No llegan en buen momento a su enfrentamiento contra el Cádiz, tras ganar sólo un partido de sus últimos cinco compromisos. El objetivo del combinado de Benigno Sánchez Yepes es certificar cuanto antes la permanencia y gran parte de este propósito puede cimentarse en los partidos en el Artes Carrasco, donde verdaderamente es un conjunto rocoso.

Después, vendría el Caravaca, en el único encuentro contra equipos murcianos que se disputará en el Ramón de Carranza. El Caravaca, actualmente, ocupa la duodécima posición, con treinta y ocho puntos. La remontada protagonizada por este equipo murciano en la segunda vuelta ha sido épica. En la jornada diecinueve era decimoséptimo, con diecisiete puntos. Desde enero de 2011 ha sido capaz de sumar veintiún puntos, cuatro más que el Cádiz. Atendiendo sólo los resultados cosechados en la segunda vuelta, el Caravaca sería quinto y el Cádiz duodécimo: ambos equipos se intercambiarían los papeles.

No hace falta decir que el Caravaca es, de los próximos tres rivales del Cádiz, el que mejor estado de forma presenta. En el precedente de la primera vuelta, en el debut de Jose González como entrenador cadista (que no en el banquillo, pues no pudo dirigir desde allí a su equipo) el Cádiz venció por la mínima, gracias al gol de Pachón)

Cierra la “gira murciana” el Jumilla. El que peor está de los tres, el que más necesitado de puntos está. Un equipo que, salvo sorpresa mayúscula, puede ser considerado prácticamente de Tercera División. Es el colista del Grupo IV, con dieciséis puntos. Tiene la salvación a veinte puntos (a diecinueve están el Betis B y el Almería B, los que marcan la frontera entre la promoción y la permanencia matemática) Si no lo certifica antes, puede descender matemáticamente contra el Cádiz. Es un equipo plagado de problemas, el último, la sanción de tres puntos por no tener cubierto el cupo mínimo de cuatro jugadores profesionales tras la marcha de su guardameta Limones al Ceuta. Aún así, no hay que dar el partido por ganado de antemano. Se jugará en La Hoya, único campo de la ciudad (que comparten el Jumilla y el Cuarto Distrito Club de Fútbol, de Preferente Autonómica) en el que el conjunto local intentará hacerse fuerte.

Lorca, Caravaca y Jumilla. Los tres próximos rivales del Cádiz, que pueden marcar el futuro esta temporada del equipo de Jose González. No hay margen de error posible: sólo vale ganar.

Link

Los tiempos verbales del Cádiz de Jose

PASADO, PRESENTE Y FUTURO

“Estamos a dos puntos y dependemos de nosotros mismos”. Palabras de Jose González en la rueda de prensa posterior al empate contra el Lucena. Una auténtica falacia, seguramente sin mala intención, por parte del técnico cadista. La frase hubiera sido exacta antes de que se disputara la jornada, cuando aún el Cádiz poseía la cuarta plaza y estaba por encima del Melilla, aunque con los mismos puntos. Incluso, hubiera sido acertada durante la disputa del partido. En el descanso, en el vestuario cadista, cuando el equipo iba por detrás en el marcador y se sabía que el Melilla había sacado adelante su compromiso liguero. “Venga, que estamos a tres puntos del cuarto y dependemos de nosotros mismos”, bien podría haber formado parte de la arenga del entrenador a su plantilla.

Con el partido finalizado, la frase carece de sentido. El Cádiz dependía de sí mismo antes de que se jugara esta jornada. Una vez acabada, la dura realidad es otra. Ha perdido la cuarta plaza y ya no depende de sí mismo. Tiene que sacar adelante sus compromisos (algo que en estos momentos, de tanto desánimo entre el cadismo, parece muy complicado) y estar a expensas de que el Melilla falle para recuperar el último billete para el play-off.

Se depende de uno mismo cuando lo único que importa es lo que haga el propio interesado. Cuando lo que haga un tercero no importe, ni interese, ni afecte a tu situación particular. Antes, era el Cádiz el que dependía de sí mismo y el Melilla, aquel que tenía que remar a contracorriente, esperando un error amarillo. Ahora, es el Melilla quien depende única y exclusivamente de sus resultados, sin preocuparle en demasía lo que haga el Cádiz, siempre que sea capaz de sumar de tres en tres.

También es cierto que la frase de Jose, si se analiza con perspectiva de futuro, podría tener validez. En la última jornada Melilla y Cádiz tendrán que verse las caras en el campo del primero. Un partido y una fecha, el quince de mayo, que debe estar marcada en rojo en el calendario de todos los cadistas, pues bien puede valer un sitio en el play-off. En el supuesto de que tanto Cádiz y Melilla no fallen y lo ganaran absolutamente todo hasta la llegada de esa fecha vital, la frase de Jose González será válida. El Cádiz no depende de sí mismo ahora, pero puede hacerlo en un futuro si llega a la última jornada con dos puntos menos que el Melilla. En ese caso, sólo le valdría ganar, pero el equipo dependería de su acierto en el combate cuerpo a cuerpo con el conjunto norteafricano.

Una situación indeseable, a pesar de que el equipo aún tendría vida para lograr el ansiado cuarto puesto (y mientras hay vida, dicen que hay esperanza) El Cádiz se ha complicado la existencia de mala manera. Una vez más, vuelve a estar fuera del play-off. Habrá que ver lo que dura esta situación, pues siempre que el equipo ha salido de entre los cuatro primeros volvió a los puestos de privilegio con relativa facilidad. Todo dependerá del Melilla, un conjunto irregular, al que el Cádiz ha permitido seguir con vida: hace tres jornadas estaba a seis puntos de los amarillos. Es lo que tiene sumar de tres en tres, cosa que el Cádiz deberá recordar para revertir esta situación.

No jugar el play-off sería un fracaso. No estoy seguro de si jugarlo y no ascender podría ser considerado como tal, viendo la plantilla que hay y los resultados obtenidos hasta la fecha (más bien, parece justo lo contrario: tal como están las cosas, ascender sería un éxito inesperado) El objetivo, a corto-medio plazo, es jugar el play-off. Después, Dios dirá. Habrá que ver qué ocurre próximamente y si la frase de Jose, que era válida en el pasado y no en el presente, puede llegar a serla en el futuro.

Link

lunes, 28 de marzo de 2011

Modificaciones en el once

Álvaro Campos, Cifuentes, José Serrano, Rubén Díaz, Raúl López, Moke, Carlos Caballero, Enrique, Juanse Pegalajar, López Silva y Antonio Moreno. Durante toda la semana se especuló con el posible once que sacaría Jose González para enfrentarse al Lucena. Las bajas, entre sanciones (José Miguel Caballero y Álvaro Silva) y lesiones (Pedro Baquero) propiciaban que el Cádiz que jugara esta jornada en el Ramón de Carranza fuera un equipo de circunstancias.

Llegó a hablarse de forzar la reaparición de Pedro Baquero. Finalmente, se optó por prevenir, por dejar que el onubense se recuperara del todo. Las prisas no son malas consejeras y, en el caso de Baquero, merece la pena esperar a una plena recuperación. Su no convocatoria ha sido interpretada por algunos sectores como “falta de compromiso”, más después de conocerse que el central viajase a Huelva para ver al equipo de la ciudad mientras el Cádiz caía con estrépito en Écija. No me parece justo poner en duda el compromiso del jugador (que siempre que ha jugado ha cumplido, siendo un puntal en defensa) ni por una cosa ni por la otra.

También llegó a hablarse de reconvertir a Álvaro Jurado en central. El cordobés ni siquiera jugó de titular, ni en el centro de la defensa ni en el centro del campo, a pesar de que había dos bajas que podían haber propiciado su retorno. Un toque de atención importante para Jurado. Acabó jugando de central el canterano Rubén Díaz. Una decisión lógica, que no implicaba cambios extraños en la defensa: era la decisión más natural para cubrir la baja de Álvaro Silva, máxima si tenemos en cuenta que el filial está para casos como estos. Era su debut en Liga (que no con el primer equipo, pues ya jugó con el Cádiz en Copa del Rey a comienzos de temporada) y no cuajó una mala actuación. Vio una amarilla, tuvo que ser sustituido antes de tiempo, pero mostró seguridad y buenas maneras. Es el tercer jugador del filial que juega esta temporada en Liga con el equipo, tras Dieguito y Pecci.

La verdadera revolución llegó de medio campo para arriba. En lugar de colocar a Jurado en el doble pivote, Jose González ubicó a Carlos Caballero en dicha posición. Al retrasar al madrileño, la mediapunta fue ocupada por López Silva, que se alternó la posición con Enrique. Ni Caballero ni López Silva rindieron al nivel esperado. Tan lejos del balón, Caballero no aportó prácticamente nada, estando desaparecido. López Silva, que no jugaba de enganche desde principios de año (cuando tuvo que hacerlo por las sanciones de Caballero) no hizo nada reseñable. Como la última vez que jugó de mediapunta, no se mostró participativo ni ayudó en la transición de balón entre el centro del campo y la delantera. Cada vez parece más claro que, si se le saca de la banda izquierda, el onubense pierde enteros.

Muy gris volvió a estar Antonio Moreno en la delantera. Tocado, fue sustituido por Pachón, que entrando como hombre de refresco y con medio partido por delante mejora enormemente sus prestaciones. Pachón no está para jugar un partido completo, pero sí para jugar saliendo desde el banquillo. El madrileño revolucionó el partido, marcando el gol del empate (llevaba sin ver puerta desde el día del Estepona, hace prácticamente una eternidad) y teniendo en sus botas las mejores oportunidades de su equipo.

Link

domingo, 27 de marzo de 2011

Otro despropósito

El Cádiz abandona los puestos de play-off. La jornada no ha sido propicia para los pupilos de Jose González, que ceden la cuarta plaza a favor del Melilla, que culmina su particular remontada y supera a los amarillos en la clasificación. El Cádiz se ha complicado la vida de mala manera. Se puede perder perfectamente contra el San Roque Lepe, pero no se puede perder como se perdió contra el Écija y no se puede empatar contra el Lucena.

El equipo pagó cara su mala primera parte. No generó ocasiones, no generó peligro, no llegó a las inmediaciones del área de Cristian. Así es muy difícil aspirar a algo. Para colmo, el Lucena, que tampoco había jugado a nada en la primera parte (que fue un duelo de no jugar por parte de ambos equipos) se encontró con un gol al filo del descanso. Más que encontrarse, se lo fabricó. Un auténtico golazo de Óscar Ventaja, que con un zurdazo inapelable superó a Álvaro Campos. El público de Carranza, con más sorna que otra cosa, ovacionó al jugador lucentino tras su gol.

Tras la reanudación cambió la cara del equipo. Pachón dio otro aire al Cádiz. O tal vez la arenga de Jose González a sus pupilos en el vestuario, tras la nefasta primera parte. A falta de media hora el Cádiz logró la igualada. Buen gol de Pachón, que estuvo bien colocado y supo qué hacer. Con este gol, el madrileño iguala a Enrique como máximo anotador del equipo. Con prácticamente todo el segundo tiempo por delante, el Cádiz se estiró en busca de un segundo gol que no llegó. Se topó con Cristian, que despejó a corner una genial chilena de Enrique. Se topó con la ansiedad de sus lanzadores, como la que mostró Pachón en un disparo desde la frontal, que se acabó yendo por encima del larguero, o como la que mostró poco después Jurado, en idénticas circunstancias a las del delantero amarillo. Se topó con el árbitro, que invalidó inexplicablemente una jugada después de haber concedido la ley de la ventaja para expulsar a Domingo.

Sea como fuere, el Cádiz no pudo con el Lucena. El equipo de Falete llegó con una idea clara desde el comienzo: aguantar atrás y aprovechar su oportunidad, si la tenía. Como ya hicieron otros rivales ante los que se ha medido el Cádiz esta temporada, como el Roquetas. El Cádiz debería jugar con el mismo empuje y convicción que el mostrado en la segunda parte desde el comienzo del partido. Debería no especular, no entrar en el “no fútbol” que le planteen los rivales, pues lo puede acabar pagando muy caro. Como hoy. El Cádiz debería salir a por el partido desde el primer minuto, sin esperar a que el encuentro se le ponga cuesta arriba. Sin esperar a que el entrenador haga la arenga de turno en el descanso.

En cuarenta y cinco minutos el Cádiz no jugó a nada. En la segunda mitad, el equipo, presionado por los pitos de la hinchada y por la clasificación, puso toda la carne en el asador. Resultado: en una mitad no se hace nada y en la otra, se pretende hacerlo todo. El empate, midiendo el esfuerzo realizado en cada una de las dos mitades de juego, es el resultado más justo. Lógicamente, parece ridículo aspirar a ganar un partido con dos partes tan diferentes, tan distantes la una de la otra. Otra vez más, el Cádiz lo pasó mal ante un equipo, en teoría inferior.

Los tres puntos hubieran dado mayor tranquilidad. Hubieran significado el final de la mala racha, del sangrante debate abierto en torno al equipo, mantener la cuarta plaza y colocarse a dos puntos del San Roque Lepe, que inexplicablemente perdió contra el Alcalá.

Si ya de por sí la situación era mala antes de que se jugara la jornada, ahora es mucho peor. Quintos clasificados, con un partido menos por delante y con una desventaja de dos puntos con respecto al Melilla. Un Melilla contra el que habrá que jugar en la última jornada. Tiene visos de ser, ese postrero encuentro en el Municipal Álvarez Claro, el partido de la temporada. El partido en el que el Cádiz se juegue su ser o no ser en la competición. Una situación que nadie desea. Ya no depende de sí mismo: tendrá que ganar prácticamente todo y esperar el error del Melilla, teniendo la presión del Roquetas, a un punto y que esperará el mínimo error cadista para superarle en la tabla.

Link

Lucena también se atraganta en Carranza

PUNTO INSUFICIENTE

El Cádiz de Jose González abandona los puestos de play-off tras empatar contra el Lucena en el Ramón de Carranza. Al descanso, los cadistas se marcharon con el marcador en contra, empatando en el segundo tiempo Pachón.

Tras dos derrotas consecutivas que habían minado enormemente el crédito del equipo, el Cádiz afrontaba el duelo contra el Lucena como una final. Un partido en que al Cádiz sólo le valía ganar para aferrarse a la cuarta plaza, última que daba acceso al play-off de ascenso y para frenar la sangría de puntos iniciada tras caer contra el San Roque Lepe. Los cordobeses, por su parte, llegaban sin apenas presión, ocupando una cómoda novena plaza y a cinco puntos de los amarillos.

Para este encuentro, entre sanciones y lesiones, Jose González tuvo que conformar una convocatoria atípica, con la presencia de Fran Cortés y del canterano Rubén Díaz. Precisamente, la presencia del jugador del filial en el once titular fue la principal novedad del equipo. El central del Cádiz B tuvo así la oportunidad de debutar con el primer equipo en Liga, después de que Pedro Baquero no pudiera superar su lesión y por la sanción de Álvaro Silva (que, de todos modos, también estaba lesionado) De este modo, sobre el césped del Ramón de Carranza saltaron Álvaro Campos bajo palos, Cifuentes, José Serrano, el ya citado Rubén Díaz y Raúl López en la línea defensiva, Moke y Carlos Caballero en el doble pivote, Enrique y Juanse Pegalajar en los extremos, López Silva en la mediapunta y como hombre más adelantado, Antonio Moreno.

En el primer minuto de partido llegó el primer acercamiento cadista al área de Cristian. Fue en un centro de Cifuentes al área, que remató mal López Silva. El Lucena comenzó agazapado, con prácticamente cinco defensas: línea de cuatro zagueros y un centrocampista más retrasado. El conjunto rival renunció en los primeros compases al balón, esperando que el Cádiz fallara para que su único futbolista en punta, Pineda, cazara algún balón. Para el Cádiz era difícil encontrar un hueco entre esa maraña defensiva tejida por Falete, técnico del Lucena.

Sin ideas

El castellano manchego López López amonestó en el minuto cuatro a Domingo, por tocar con la mano el balón tras un centro de Raúl López al área. La falta fue sacada por José Serrano, que disparó raso y con fuerza, posibilitando que la defensa del Lucena despejara fuera de banda.

Rubén Díaz se mostró atento en la primera jugada de verdadero peligro del Lucena, tras un fallo de Moke en el centro del campo. El canterano se mostró muy seguro, limpio y contundente en el corte. Sin embargo, el Lucena había renunciado por completo al ataque, no se complicaba a la hora de sacar el balón e, incluso, recurría al pelotazo en ocasiones en las que no había necesidad de ello. El Cádiz bajó el ritmo de juego: tampoco atacaba con el mismo ímpetu e intensidad del comienzo del partido. Esto propició que al cuarto de hora las fuerzas entre ambos contendientes se igualaran.

El tiempo pasaba con más pena que gloria, sin que apenas ocurriera nada. El juego era una sucesión de pelotazos por parte de ambos equipos. El Cádiz no encontraba huecos ni tenía demasiada intención a la hora de atacar. El Lucena, poco a poco confió más en sus posibilidades y, aunque fuera de forma aislada, llegaba a los dominios de Álvaro Campos. El meta valenciano tuvo que emplearse a fondo para mandar a saque de esquina un disparo de Pineda a los veintitrés minutos de juego.

Esta situación desesperó al escaso público que acudió al Ramón de Carranza, que ante el espectáculo que estaba presenciando empezó a pitar. El equipo estaba atascado, sin ideas, tal vez porque, al contrario de lo que ocurrió la jornada anterior, no estaba siendo el día de Carlos Caballero. La jugada más peligrosa favorable al Cádiz llegó tras un error defensivo del Lucena, que por poco no fue aprovechada por Enrique. El balón acabó en saque de esquina (el primero del equipo en el partido), que fue botado por Juanse sin que pasara nada reseñable. Tras este corner, Enrique fue amonestado por el colegiado tras hacer una dura entrada.

Golazo de Ventaja

El Lucena logró adelantarse en el minuto cuarenta de partido. Fue un auténtico golazo, aplaudido por la hinchada cadista. Su autor fue Óscar Ventaja, que desde la media luna del área se sacó un zurdazo que se introdujo por la escuadra de la portería de Álvaro Campos. Demasiado premio para un Lucena que tampoco había hecho demasiado para adelantarse en el marcador. Tampoco el Cádiz había hecho demasiado para impedirlo, de manera que el gol, a fin de cuentas, era consecuencia del mal juego desplegado por los jugadores locales. Apenas había llegado al área de Cristian, apenas había disparado a la portería contraria. El Lucena, en tres llegadas, consiguió marcar un gol.

Con el gol, el Lucena se animó y logró tener la posesión del balón, jugando más que en ningún otro momento del partido en el campo del Cádiz. El colegiado descontó un minuto, en el que no ocurrió nada. Con el 0-1 se llegó al descanso, siendo despedido el Cádiz con una sonora pitada por su público.

Tras la reanudación, Jose González realizó el primer cambio del partido. Fue un cambio hombre por hombre, dándole entrada a Pachón por un desacertado Antonio Moreno, que apenas se ofreció y apenas inquietó en el primer tiempo. El delantero madrileño realizó su primer disparo en el minuto cuarenta y siete, tras ser asistido por Enrique. El Cádiz cambió de cara: jugó con mayor velocidad, tratando de entrar por las bandas y acosando al rival en su área. El Lucena, por su parte, dejaba que el tiempo corriera, dejando que pasaran los minutos y demorándose más de lo debido cada vez que el juego se interrumpía.

Pachón empata

El Cádiz no tardaría en empatar. El gol llegó tras un centro por la banda derecha de Juanse Pegalajar, que no pudo ser despejado por ningún central del Lucena. De esta manera, Pachón, que llegaba desde la segunda línea, remató en el segundo palo a placer, para lograr la igualada. 1-1. Tras el gol, Juanse Pegalajar probó fortuna con un disparo lejano, que logró atajar Cristian. El Cádiz era un ciclón, lanzado a por un segundo gol necesario: el empate no valía para los intereses del equipo. El Lucena estaba sobrepasado por los acontecimientos, apenas salió de su campo.

Jose González realizó el segundo cambio del Cádiz: Velasco, ex jugador del Lucena, entró por López Silva. En el minuto setenta de partido fue amonestado Lolo Yedra, del Lucena. Antes, también fueron amonestados por el colegiado Rubén Díaz y Sarmiento. Falete movió ficha, quitando a Pineda para que jugara Toni Seoane. Dani Lanza vio la amarilla tras agarrar a Rubén Díaz. El Cádiz parecía que había bajado un poco el nivel del comienzo del segundo tiempo, algo que no era del todo bueno: no convenía enfriar el partido, para evitar que el Lucena volviera a sentirse cómodo sobre el terreno de juego.

No aguantó todo el partido Rubén Díaz, que fue sustituido en el minuto setenta y siete por Álvaro Jurado. Con este cambio, Moke pasó a ocupar la posición de defensa central y Jurado jugó en el doble pivote. También realizó su segundo cambio el Lucena: se marchó Lolo Yedra y entró en su lugar Obregón. Pachón marcó un gol que fue anulado por el colegiado por fuera de juego antes de que el madrileño disparara a puerta.

El Cádiz no puede marcar

A diez minutos del final Pachón tuvo una buena oportunidad desde la frontal, pero su disparo se marchó por encima del larguero. El delantero quiso disparar con más fuerza que colocación. El Lucena se defendía como gato panza arriba y Obregón realizó una dura entrada sobre Enrique, merecedora de cartulina amarilla, que sin embargo no fue mostrada por el colegiado. Enrique estuvo cerca de culminar la remontada cadista, con una gran chilena que no se introdujo en la portería del Lucena por la grandísima intervención de Cristian, que despejó a corner.

A falta de tres minutos Falete hizo el último cambio del Lucena: quitó a Fede e introdujo a José Manuel. El Lucena, acosado, perdía todo el tiempo que podía. El Cádiz estaba volcado, buscando con insistencia la portería rival, pero por mala fortuna no conseguía culminar las jugadas. López López se equivocó enormemente, al parar una jugada clara favorable al Cádiz. Dejó seguir una jugada después de que Domingo cometiera falta, propiciando que Pachón llegara al área. Cuando estaba en muy buena situación para marcar Velasco, la jugada quedó invalidada porque el árbitro explusó al jugador del Lucena.

Cinco minutos añadió el colegiado. Pachón, dentro del área y a la media vuelta, pudo marcar, pero el disparo acabó en saque de esquina. Hubo un posible penalti no señalado por el árbitro, después de que en un salto con dos jugadores del Lucena, cayera Álvaro Jurado dentro del área. Finalmente, pitó falta del jugador cadista. El descuento pasó sin que el equipo pudiera hacer nada. Con empate a uno terminó el encuentro. Punto insuficiente para el Cádiz, que abandona la cuarta posición y se coloca quinto, a dos puntos del Melilla y con un punto más que el Roquetas, sexto clasificado.

Link

sábado, 26 de marzo de 2011

Cuestión de respeto

El Cádiz Club de Fútbol es uno de los equipos con mejor historial en el fútbol profesional de toda la Segunda División B. No en vano, acumula doce temporadas en Primera División y otras treinta y seis en la división de plata del fútbol español. Un historial en la élite que resulta más brillante que el de equipos como el Leganés (once temporadas en Segunda División y cuarto clasificado en el Grupo I), Pontevedra (seis temporadas en Primera y nueve en Segunda División), Real Madrid Castilla (treinta y un temporadas en Segunda División, con un campeonato de la categoría en sus vitrinas) o el Alavés (once temporadas en la máxima categoría y otras treinta y cuatro en Segunda)

Por encima del Cádiz, en cuanto a historial, encontramos al Real Oviedo (treinta y ocho años en Primera y treinta y dos en Segunda División), el Murcia (dieciocho en Primera y cincuenta temporadas en Segunda) o el Castellón (once años en Primera y cuarenta en Segunda) Por tanto, el Cádiz, sumando temporadas en el fútbol profesional, ocuparía el cuarto lugar de entre los históricos de Segunda División B.

Son datos a tener en cuenta, que hablan de la grandeza pasada de estos clubes y del mal momento que atraviesan en estos momentos. De los cuatro “históricos”, sólo Murcia y Cádiz están en estos momentos en puestos de play-off. El Castellón ocupa la octava plaza del Grupo III y el Oviedo, vagabundea sin rumbo por el Grupo II. La historia no es sinónimo de éxito en estas categorías. Otro tanto puede decirse del Cádiz: un historial más que brillante, club centenario que lo está pasando francamente mal este año.

Los rivales, que pueden respetar a nivel institucional al Cádiz (no hacerlo supondría una memez mental) no lo hacen sobre el terreno de juego. Y no ha sido por atrevimiento, sino principalmente por deméritos del Cádiz. Ha perdido esta campaña contra equipos que, teóricamente, estaban un par de escalones por debajo de la plantilla cadista. Los Betis B, Poli Ejido, Lucena, Lorca, Roquetas, Puertollano o Écija saben qué es arrebatarle tres puntos a los amarillos. El San Roque Lepe (con una plantilla apañada, como se diría popularmente) le ha ganado seis puntos al Cádiz. Y otros equipos, que se encuentran inmersos en la lucha por no descender, como Almería B o Yeclano saben lo que es empatar contra el conjunto cadista.

Este Cádiz no infunde temor entre los rivales. Sólo así se explica que el Cádiz haya tenido que sudar más de lo esperado para doblegar al Club Deportivo Alcalá, al Yeclano o al Estepona en el Ramón de Carranza. Sólo así se explica que el equipo haya tenido que ir a remolque en el marcador contra equipos como Yeclano o Almería B para poder cosechar un punto. De los treinta partidos que por el momento se han jugado, el Cádiz ha estado por detrás en el marcador en doce partidos: Murcia, Yeclano, Betis B, San Roque Lepe, Lucena, Lorca Atlético, Roquetas, Melilla (en la primera vuelta del campeonato) Almería B, Yeclano, Estepona y San Roque Lepe (en la segunda vuelta)

Más datos: hasta en cinco partidos el rival ha acabado empatando o superando al Cádiz cuando el conjunto amarillo había logrado tener ventaja en el marcador (Poli Ejido, Jaén, Murcia, Ceuta y Écija) El rival sabe que se enfrenta a un conjunto histórico, pero vulnerable. Una oportunidad tremenda para cosechar un resultado importante ante un equipo teóricamente superior.

Ha encajado goles verdaderamente estúpidos o impropios de un equipo que aspira a todo. Como el recibido contra el Estepona, cuando José Serrano introdujo el balón en su propia portería. O como los dos recibidos contra el San Roque Lepe recientemente, por sendos errores defensivos. O como el encajado en Ceuta, en un error en un saque de esquina. O como el de la Nueva Condomina, cuando el partido agonizaba. O como el segundo del Jaén en La Victoria. O como…

En las próximas cinco jornadas el Cádiz tiene que jugar contra equipos que se supone pertenecen a un escalafón inferior: Lucena, Lorca Atlético, Caravaca, Jumilla y Puertollano. Precisamente, y a tenor de lo visto esta campaña, los peores rivales posibles para el conjunto gaditano. El Cádiz sufre más de la cuenta contra los rivales de menor empaque, mostrándose más fiable (a pesar de la desdibujada imagen contra el San Roque Lepe) cuando le ha tocado enfrentarse a los grandes. Para las aspiraciones del equipo, estos quince puntos se antojan vitales: prácticamente habría que sumar de tres en tres en cada uno de ellos para poder afrontar con optimismo el tramo final, que da verdadero terror.

El respeto se consigue sobre el terreno de juego y no por el historial. El Cádiz acumula doce campañas en Primera y treinta y seis en Segunda División. Pero este año, ha perdido diez encuentros, ha recibido treinta y dos goles (es el décimo equipo del Grupo IV en este apartado), es el séptimo mejor local del Grupo IV y el cuarto mejor como visitante. Con estos números, es muy difícil respetar a un equipo que aspira al ascenso. Hay tiempo, pero el equipo tiene que mejorar muchísimo. Mejorar su imagen. Ganar en confianza. Jugar con más garra, con más coraje. En definitiva, ganarse el respeto que merece sobre el terreno de juego.

Link

viernes, 25 de marzo de 2011

La enfermería genera dudas

LA ENFERMERÍA LLENA

Con la lesión de Álvaro Silva aumenta el número de futbolistas que llenan en estos momentos la enfermería del Cádiz Club de Fútbol. Mala suerte para el central jiennense, puesto que, a la injusta expulsión de la pasada jornada tiene que añadir una inoportuna lesión. Fue en un entrenamiento realizado en el Ramón de Carranza, cuando Silva ensañaba el gesto de disparo: rotura fibrilar en la parte anterior del muslo. El pronóstico, en torno a cuatro semanas de convalecencia. Una noticia pésima, que puede dejar al Cádiz con José Serrano como único central disponible.

Esto dependerá, en última instancia, de Pedro Baquero. El onubense, lesionado de larga duración, podría reaparecer contra el Lucena. Aún así, su presencia en el partido será dudosa hasta el final: no conviene que Baquero, presionado por la ausencia de Silva, fuerce antes de tiempo para reaparecer. Es un jugador fundamental, que lleva mucho tiempo sin jugar y lo mejor es que no vuelva hasta que esté plenamente recuperado: por él y por el equipo, que no puede permitirse que vuelva a caer lesionado de larga duración. Arriesgar o no arriesgar, esa es la cuestión…

Por si acaso Baquero no llegara a tiempo o prefiriera no arriesgar, a la espera de estar completamente recuperado, se ha podido ver al canterano Rubén Díaz entrenar con el primer equipo. El defensa ha disputado veinticuatro partidos con el filial en el Grupo X de Tercera División, marcando un gol y viendo cinco cartulinas amarillas y cuatro rojas. Otras opciones que se barajan van desde poner a Jurado, Moke o Raúl López en el centro de la defensa.

Esta situación ha provocado que Jose González no haya dado ninguna lista de convocados para el duelo de esta jornada contra el Lucena. Las bajas, entre sanciones (José Miguel Caballero y el ya citado Álvaro Silva) y lesiones (Baquero, Dani Miguélez, Velasco) han propiciado que hasta el último momento no se sepa quiénes serán los dieciséis elegidos por el entrenador. La convocatoria de todos los hombres disponibles en la plantilla fue algo que hizo en dos ocasiones el bosnio Vidakovic durante su corta estancia en el banquillo: contra el Écija y el Lorca Atlético (desastroso encuentro, que acabó costándole el puesto)

Un encuentro importante, una auténtica final, dada la racha del equipo y la situación en la clasificación. El Cádiz tendrá ante sí un rival que ya sabe lo que es derrotar a los amarillos (3-1 en la primera vuelta) y que se encuentra en una posición cómoda en la Liga. Noveno, con cinco puntos menos que el Cádiz y a trece puntos de la promoción de descenso. Un gran trabajo el realizado por el cuadro cordobés, que de ganar al Cádiz podría certificar, definitivamente, su permanencia en Segunda B.

Link

Dieguito apunta al Betis o a Osasuna

Aumentan los clubes interesados en hacerse con los servicios del canterano Dieguito para la próxima temporada. Si en el mes de enero se especuló con la posibilidad de que el joven extremo cadista recalara en las categorías inferiores del Fútbol Club Barcelona, ahora son Betis y Osasuna quienes pretenden hacerse con sus servicios. Por si fuera poco, al expirar el contrato que une al futbolista con el Cádiz en junio, puede ser libre para negociar con quien quiera, firmar un nuevo contrato y abandonar el club sin que su nuevo equipo abone cantidad económica alguna. Muy mal negocio para el Cádiz, que no sólo pierde a la perla de su cantera, sino que lo hará sin recibir compensación económica.

Dieguito fue una de las sensaciones de la pretemporada del Cádiz junto a Lolo Armario. El de Puerto Real jugó muchos encuentros con Risto Vidakovic, llegando a ser titular en el Trofeo Carranza contra el Atlético de Madrid. También jugó, sustituyendo a Aarón Bueno, la final de consolación contra el Sevilla. Dada la tardanza con la que se fraguó el fichaje de Aarón Bueno por el equipo y la lesión de López Silva, se postuló como titular en el extremo zurdo del equipo cuando comenzó la competición. Fue titular en el estreno en Copa del Rey en Los Prados de Parla, cuajando una sensacional actuación. Fue un auténtico demonio por la banda, volviendo completamente locos a los zagueros parleños. Además, marcó su primer gol con la camiseta del Cádiz en partido oficial.

Días más tarde, en el debut liguero en Carranza ante el Jaén, también fue titular. Jugó sesenta y ocho minutos. Cuatro encuentros más jugaría con el primer equipo: dos en Liga y dos en Copa. Comenzando por el torneo del k.o., partió desde el banquillo en el encuentro de la segunda ronda contra L’Hospitalet, entrando en la segunda parte por un pletórico Aarón Bueno. Su último encuentro como titular fue en la tercera ronda, cuando el Cádiz cayó eliminado en el Municipal de Santo Domingo por el Poli Ejido. En Liga, jugaría diecinueve minutos en la segunda jornada, en la plácida victoria a domicilio contra el Club Deportivo Alcalá y otros diez minutos más en la decimoquinta jornada, con el Jumilla como rival y con Jose González en el banquillo.

Dieguito, que ha contado en los amistosos que ha disputado el Cádiz entre semana en 2011 (la particular Champions cadista y el último amistoso contra el Deportes Romero) no ha tenido demasiadas oportunidades con el primer equipo. En el filial de Ángel Oliva es una pieza fundamental, jugando veintiséis partidos y marcando tres goles. Muchos reclaman un puesto para el canterano en el Cádiz, a tenor del rendimiento mostrado por Aarón Bueno y López Silva. Quizás se ha visto lastrado por la irrupción de Juanse Pegalajar, un torbellino que venía para reforzar el filial y se ha quedado en el primer equipo.

Sea como fuere, el peligro de que abandone el club en junio es real. Es un futbolista interesante, que puede llegar a hacerlo muy bien y que ha despertado el interés de equipos de Primera (aunque el Betis aún esté en Segunda, no tardará en estrenar nueva condición) para reforzar sus filiales.

Link

jueves, 24 de marzo de 2011

Sobreponerse a los errores

Decía López Silva en rueda de prensa que el equipo tenía que “aprender de los errores”. No queda otra, puesto que el equipo, de seguir así, acabará quemándose. Hay mucha competencia por detrás y los rivales, si bien mantienen una línea irregular como el Cádiz, no desaprovecharán más regalos por parte de los cadistas. Destacaba Enrique Ortiz esta semana que la situación no es mala, aunque los rivales aprietan.

Es cierto que el equipo, de momento, cumple con el objetivo de estar en puestos de play-off. Hasta ahí estamos todos de acuerdo, aunque los últimos encuentros han dejado muy mal sabor de boca. El partido contra el San Roque Lepe era un simulacro de duelo de play-off, pues el conjunto aurinegro tiene un nivel muy parecido al que pueden tener otros equipos de la categoría con los que el Cádiz deberá verse las caras en las eliminatorias por el ascenso. El Cádiz no estuvo bien y el San Roque venció siendo mejor. En ese aspecto, nada que objetar.

Peor es la derrota de la semana pasada ante el Écija. El Cádiz dominó, llegó a ponerse con dos goles de ventaja en el marcador y acabó regalando por completo el encuentro. Resucitó al rival, le dio alas y permitió que los tres puntos se quedaran en San Pablo. Peor es esta derrota que la del San Roque Lepe: si te gana un equipo que es mejor que tú duele, pero no tanto como perder cuando lo tenías todo controlado.

Preocupa que el equipo dé esta imagen a estas alturas de competición, cuando todo está en juego (y más en la situación actual) y cuando un error se puede pagar muy caro. Lo cierto es que, irregularidades aparte, el Cádiz ha tenido bastante mala suerte esta temporada. Llega al campo del líder, ganando, con todo a favor, y por un error en la presión al portero rival y un fallo defensivo pierde dos puntos sobre la bocina. Domina a un equipo en descenso durante todo el primer tiempo y este, en el último suspiro, cuando el partido agoniza y parece marcharse al descanso, marca y se pone por delante. Va ganando a uno de los gallitos a domicilio desde el primer tiempo, habiendo desaprovechado oportunidades para matar el encuentro y ve cómo el rival, en un saque de esquina y tras una serie de errores en el despeje, logra el empate.

Son algunos de los errores que le han costado puntos al Cádiz en esta segunda vuelta, ante equipos como el Murcia, el Yeclano o el Ceuta. Habría que añadir también duelos como los perdidos contra el Jaén o el del Écija. El mismo encuentro de la primera vuelta contra el Lucena, próximo rival, también aparece condicionado por la expulsión del portero del equipo. Demasiadas cosas para un equipo tan frágil como el Cádiz. No pretendo con esto restarle a la plantilla responsabilidad en la situación actual: son ellos los que juegan y suyos son los fallos que han propiciado que se pierdan estos puntos, pero tampoco hay que negar que son demasiadas circunstancias adversas. Demasiada mala suerte.

Creo que estas situaciones, si se enfocan bien, acaban fortaleciendo. Mejor que ocurran ahora a que lo hagan en el play-off. Es una perogrullada, pero tiene su razón de ser: si ocurren ahora, se le puede poner remedio. De nada sirve tener una trayectoria impoluta, sin apenas errores, para después caer en las eliminatorias. Cierto es que un equipo fiable tiene menos posibilidades de errar, pero también están expuestos a los fallos, a jugadas desafortunadas como las que ha tenido que padecer el Cádiz esta temporada. Aprender de los errores, como dijo López Silva. Todas estas experiencias negativas pueden acabar viniendo bien para afrontar el play-off cuando toque.

El equipo debe hacer piña, mostrarse fuerte, unido. Ser consciente de sus debilidades y trabajar para reforzarlas. No dejarse hundir por los errores y las críticas. Es el momento de mostrar personalidad, tirar de orgullo y ganar. Aunque sea como el día del Poli Ejido, jugando mal y de penalti, pero ganar. Ganar, ganar y ganar. No queda otra. No hay que dejarse llevar por el derrotismo, por el desánimo. Caer y levantarse, cuantas veces sean necesarias hasta que el equipo deje de caer. Y ya va siendo hora.

Es fácil decirlo, más difícil llevarlo a la práctica. Las cosas difíciles son las que de verdad merecen la pena en esta vida. Jose González y su plantilla aún tiene tiempo para mejorar, analizar los fallos y esforzarse para que no pase más. Mejor fallar ahora, que relativamente hay poco en juego (tres equipos se disputan el único puesto que queda para jugar las eliminatorias de ascenso, pero sinceramente y sin menospreciar a nadie, no veo a ninguno por encima del Cádiz en estos momentos) que hacerlo más adelante.

Link

miércoles, 23 de marzo de 2011

Competición devuelve a Juanse

Las bajas por sanción

El Juez Único de Competición de la Real Federación Española de Fútbol ha dado la razón parcialmente al Cádiz Club de Fútbol, en los recursos que el club presentó ante las amonestaciones mostradas por el colegiado canario Ramos Ramírez la pasada jornada liguera. En concreto, fueron amonestados Juanse Pegalajar, José Miguel Caballero y Álvaro Silva, este último con roja directa.

Pues bien, Juanse Pegalajar ha visto cómo la cartulina amarilla que le fue mostrada en el encuentro contra el Écija ha quedado anulada. Una amonestación que no impedía al extremo jiennense estar disponible para jugar contra el Lucena, pues era la tercera desde su llegada al Cádiz en enero. Quienes no han tenido tanta suerte han sido José Miguel Caballero y Álvaro Silva. Ninguna de sus amonestaciones ha sido revocada, de manera que no podrán participar en el duelo de la próxima jornada ante el Lucena.

Un serio contratiempo para Jose González, que pierde a dos futbolistas fundamentales en sus esquemas de juego, siendo complicada la sustitución de ambos a tenor del estado de la enfermería del club. En el caso de José Miguel Caballero, autor de un gol contra el Écija, la cartulina amarilla que vio fue la quinta, la que completaba el ciclo de amonestaciones y, por tanto, la que acarreaba un partido de suspensión. Álvaro Silva vio la roja directa por una acción que no fue merecedora de tanto castigo.

En el caso de José Miguel Caballero, la sustitución está más que clara: será Álvaro Jurado el encargado de suplir al canterano cadista, formando pareja en el centro del campo con Moke. Una buena oportunidad para el cordobés, relegado a la suplencia en los últimos encuentros y que afrontará el duelo contra el Lucena con una motivación extra, para demostrarle al técnico que es un jugador apto para la titularidad. En el caso de Álvaro Silva, está más complicado aventurar quién cubrirá su baja.

En primer lugar, porque el teórico acompañante del jiennense en el eje de la zaga, Pedro Baquero, lleva lesionado desde la vigésimo quinta jornada de Liga, contra el Estepona. Desde entonces, el onubense ha estado ausente del equipo. Una baja sensible, que Jose ha suplido con José Serrano, que es el teórico suplente de entre los centrales cadistas. La dificultad a la hora de aventurar sustituto a Álvaro Silva radica en el hecho de que, más allá de Serrano, Baquero y el propio Silva, no hay más centrales en el primer equipo cadista. No es segura la participación de Baquero contra el Lucena, de manera que Jose González deberá hacer malabarismos para conformar una línea defensiva de garantías, que pueda resistir a los ataques del Lucena y que permita recuperar la confianza en la retaguardia del equipo, tan denostada en los últimos encuentros.

Se barajan múltiples posibilidades en caso de que Pedro Baquero no pueda llegar a tiempo para medirse al Lucena el domingo. Una de ellas es la de ubicar a Álvaro Jurado en el centro de la zaga, acompañando a José Serrano en las labores defensivas. De producirse esta situación, podría tener entrada en el equipo el canterano Fran Cortés, que lleva sin vestirse de corto desde la vigésimo tercera jornada de Liga. En caso de que Jurado juegue en el centro del campo, cabe la posibilidad de que juegue Raúl López en el centro de la zaga. El jerezano ya desempeñó dichas labores la pasada campaña en Segunda División, y bien podría hacerlo en caso de necesidad contra el Lucena. Si el capitán cadista jugara como central, posibilitaría el regreso de Diego Reyes al once titular. En este caso, para encontrar el último encuentro en el que Jose González alineó de inicio al lateral chiclanero hay que remontarse hasta el primer partido de 2011, contra el Melilla en Carranza.

El que con total seguridad estará contra el Lucena será Enrique Ortiz, ausente en la derrota en el Municipal de San Pablo por acumulación de tarjetas y que, tras cumplir ciclo, volverá a estar a las órdenes de Jose González.

Link

Google+ Badge